Economía para todos

Zaculeu

José Molina Calderón josemolina@live.com

Publicado el

Las ruinas de Zaculeu antes de ser restauradas fueron objeto de una narración de José Valle, quien dirigía la publicación titulada Guatemala para el Turismo. Crónicas de Viaje, dedicada a la Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala, Tipografía Nacional, Guatemala, 1929, páginas 141-152.

Esta publicación tiene la novedad de dar a conocer cómo se encontraban antes de su restauración las ruinas de Zaculeu; las cubría un verde y tupido follaje.

Para escribir esta narración, el autor tuvo la colaboración de Flavio Rodas, hombre sencillo y experto que le dio largas e interesantes explicaciones sobre los monumentos que eran descombrados y empezaban a explorarse.

Las ruinas están situadas en el Gran Llano de Las Lagunas, que se encontraba en 1929 inmediato a Huehuetenango. Ocupaban un espacio de poco menos de un kilómetro cuadrado, rodeado todo de barrancas, menos uno en que la naturaleza edificó una especie de calzada o relleno que lo unía al resto de la llanura.

El paso era estrecho, de manera que la ciudadela de Zaculeu resultaba fácilmente defendible por pocos hombres.

El señor Rodas le explicó el origen de las ruinas; de la raza que construyó las pirámides y las tumbas. Añadió que la ciudadela de Zaculeu fue construida por los mames, cuya raza se estableció en remota época en los Cuchumatanes y en las tierras que le quedaban cercanas. La construcción de edificios precolombinos y su distribución sobre el terreno dan a primera vista la impresión de que las razas autóctonas de Guatemala, mucho antes de la conquista, habían alcanzado un grado de civilización muy alto para su época.

Relata José Valle un detalle completo de las ruinas y la labor que en ellas se realizaba por empeños del Ministerio de Educación Pública y de la Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala (ahora Academia). Estos datos se encuentran en uno de tantos folletos escritos sobre arqueología nacional por el Licenciado J. Antonio Villacorta C. Dice Villacorta: El Ministerio de Educación Pública acordó a mediados del año pasado (1927) que se hiciesen algunos trabajos previos de limpieza en las ruinas de la fortaleza de Zaculeu con el objeto de llevar a cabo exploraciones sistemáticas para la descombración de los monumentos de aquella importantísima región arqueológica.

Agrega Villacorta que también se pudo, mediante los trabajos de limpieza, reconocer la totalidad del sitio y levantar el croquis de la distribución de sus montículos.

Adrián Recinos en su obra Monografía del Departamento de Huehuetenango. Segunda Edición, Editorial del Ministerio de Educación Pública, 1954, señala sobre la restauración final lo siguiente: A petición de la United Fruit Company que costeó los trabajos, varios arqueólogos de la Institución Carnegie de Washington emprendieron durante los últimos años la excavación y restauración de las ruinas de Zaculeu, el centro ceremonial y fortaleza donde los indios mames resistieron vigorosamente los ataques de los conquistadores españoles en 1525. Este hermoso trabajo terminado en el mes de abril de 1949, ha atraído a millares de visitantes a la ciudad de Huehuetenango, en cuyos contornos existen las ruinas de aquella metrópoli.

Concluye Recinos que las ruinas consisten en 41 montículos y que durante los años de 1946 a 1949 se llevaron a cabo importantes trabajos de restauración en las ruinas de Zaculeu.

Los trabajos mencionados se ejecutaron con licencia del Gobierno de la República, y con la cooperación del Instituto de Antropología e Historia, que estuvieron a cargo de un grupo competente de arqueólogos independientes bajo la dirección del señor John M. Dimick.