CATALEJO

Comienza el final del ciclo chavista

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LOS RESULTADOS OBTENIDOS EN las elecciones del domingo en Venezuela constituyen un hecho histórico cuyas causas son varias, aunque fáciles de explicar cuando se las considera el inicio del fin de la etapa político-económica chavista. Es fundamental, primero, entender la principal causa del inicio de esa etapa, y esta se puede señalar como el desencanto y el cansancio de la población venezolana ante los abusos de una clase política corrupta en los aspectos políticos del país. En esta ocasión se trata de ese mismo desencanto y cansancio contra una clase política cuyos abusos se manifestaron sobre todo en los aspectos económicos de la sociedad, aunque ciertamente esta división no implica negar la evidente presencia de ambos factores.

LOS VENEZOLANOS SON gente acostumbrada a manifestar sus criterios en forma de protestas en las calles. No es novedad verlos movilizados. Ahora llevaron ese descontento a las urnas y ese 72 por ciento de participación, a pesar de todas las dificultades inventadas por el gobierno, se convirtió en el más evidente signo de la derrota para el oficialismo. Los abusos cometidos en la etapa del chavismo sin Chávez simplemente cansaron a la ciudadanía. El Congreso tiene ahora dos diputados opositores por cada uno del oficialismo. Para suerte de Venezuela, la oposición ahora unida no llegó a tener la mayoría calificada máxima, porque su máximo número posible es de 109 (al escribir esta columna van en 107 y solo faltan dos).

SI SE HUBIERA LOGRADO ESA mayoría de 113 diputados, por lo cual se habría creado una aplanadora, muy probablemente se habría cambiado de un grupo abusador a otro, y los cambios hubieran sido súbitos, no evolutivos, aunque en un tiempo de plazo corto. Es largo el camino para permitirle a Venezuela llegar a la situación económica reinante cuando comenzó el chavismo. A la unidad en el criterio de buscar consensos se le debe dar prioridad, porque no se debe hablar de vencedores ni vencidos entre los grupos políticos, sino de personas a quienes los electores, los ciudadanos, les han dado la orden de buscar el bien del país. La oposición tiene ahora la sartén por el mango, y eso es un arma peligrosa si no se actúa con cordura.

EL DERROTADO CHAVISMO Y la vencedora oposición, ambos, necesitan entender su papel en esa etapa iniciada de hecho el domingo. Entre los temas de discusión se encuentran, por ejemplo, la “ley del precio justo”, causante principal de la abrumadora escasez de productos y a la vez de las interminables colas para obtener a veces hasta lo mínimo para lograr el nivel de vida al cual tiene derecho toda familia. Otro es el relacionado con la libre expresión de opiniones y de hechos contrarios a la “verdad oficial”. Y así se puede hacer una larga lista de temas. Todo esto tiene como decisión fundamental y previa, comprender cuál es el mensaje ciudadano.

EL GOBIERNO CHAVISTA TIENE la tarea mayor, claro. Alejarse del discurso de confrontación, liberar a los dirigentes opositores ahora encarcelados y convertidos en presos políticos, por mencionar dos ejemplos. Los venezolanos, como todos los latinoamericanos, son personas a quienes les desagrada la violencia como parte del accionar gubernativo. No quieren más muertos, ni más abusos, sino buscan lograr un país mejor. El inicio de esta nueva etapa histórica otorga la oportunidad de regresarle a Venezuela la etapa democrática terminada cuando quienes la habían comenzado dieron la espalda a la población. Si todos aprenden de sus errores, el futuro no es nebuloso.

ESCRITO POR:

Mario Antonio Sandoval

Periodista desde 1966. Presidente de Guatevisión. Catedrático de Ética y de Redacción Periodística en las universidades Landívar, San Carlos de Guatemala y Francisco Marroquín. Exdirector de la Academia Guatemalteca de la Lengua.