CATALEJO

Criterios sobre presente y futuro

Mario Antonio Sandoval

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Mario Antonio Sandoval
Mario Antonio Sandoval

LA GRAVE CRISIS ACTUAL del gobierno y de sus principales figuras a mi criterio es muy evidente. Es obvia. Pero esa obviedad no es compartida desde la cúpula gubernativa, pues según lo aseguró el vocero presidencial, no existe. Este es un problema de enorme dificultad para solucionar, porque responde a la actitud de negar la realidad, en un mecanismo de defensa del yo, explicado por la Psicología actual. Su principal efecto es perder valioso tiempo para tomar las decisiones necesarias antes de ser demasiado tarde. Tiene la dificultad adicional en este caso, de implicar la aceptación de acciones ilegales cometidas por personas de las más altas esferas del gobierno. Por ello es urgente lograr, para el bien del país, convencer a quienes deben actuar.

LOS ELEMENTOS de esa crisis son claros: la salida del candidato oficial, Alejandro Sinibaldi, y sus acusaciones de sabotaje a su proyecto por la vicepresidenta Roxana Baldetti, cuyo ex secretario privado es descubierto y comprobado como cabecilla de una estructura ilegal de defraudación tributaria, la inexplicable decisión de la funcionaria de negarse a responder cuándo llegó al país. La reacción popular por medio de mensajes sin piedad alguna utilizando las redes sociales, en una muestra de rabia y de ingenio tremendo, así como las críticas en las columnas periodísticas y en las entidades de análisis, son todos elementos claros de la tormenta social, porque la reacción negativa ha sido enorme y parece haber eliminado la natural desidia.

HAY UNA TEORÍA POLÍtica basada en la creación y análisis de escenarios futuros posibles, tanto positivos como negativos, probables como imposibles. Como se trata de una especie de futurología, evidentemente en muchos casos las cosas no salen como fueron predichas, pero tampoco se puede olvidar la volatilidad de las circunstancias y los cambios súbitos conforme van surgiendo a la luz nuevos detalles. El cuerpo de analistas del gobierno necesita realizar un ejercicio de estas posibilidades, pero deben estar basadas en algunos hechos cuya negación es absurda. Es necesario considerar factores y resultados a inmediato, mediato y largo plazo, explicando previamente —eso sí— el significado en el tiempo real de esos tres términos.

LA CRISIS NO SOLO PUEde afectar al Ejecutivo como organismo de Estado: también al Legislativo y al Judicial. Este último acaba de agregarse a la vigilancia ciudadana con la decisión de la jueza Marta Sierra, quien le otorgó fianza a la cúpula de la estructura delictiva conocida con el mote de La Línea. Es el momento entonces de analizar retrospectivamente los fallos de esta funcionaria, y también sería beneficioso para el país hacer lo mismo con otros veredictos decidido por jueces y magistrados diferentes en cualquiera de las divisiones de la justicia: penal, civil, laboral, familiar, etcétera. En el Legislativo, el constante transfuguismo de los diputados permite afianzar la mala imagen de quienes ocupan las curules en el Congreso.

LA REACCIÓN ANTE LO ocurrido permite soñar con la drástica disminución, al menos, de dos lacras. Una, la burla al sistema democrático constituida en considerar la participación política como una forma de enriquecimiento ilícito, ahora descarado, debido a la certeza de la impunidad. Y el otro, la tan negativa apatía de los ciudadanos, una de las principales causas del aumento constante de la rapiña desatada en el sector público, especialmente sus altas cúpulas. De hecho, el partido oficial es una especie de Titanic tropical poco después del choque contra el iceberg. Cualquier oferta a algún político de otra tribu política para adherirse al PP, es tiempo perdido. Por eso solo pueden pedirle a algún incondicional ese sacrificio sin resultado alguno.