EDITORIAL
DPI muy caro para inmigrantes
El Registro Nacional de las Personas (Renap) y su director, Rudy Gallardo, han intentado convencer a varios sectores de su capacidad para extender el documento personal de identificación (DPI) a los migrantes en Estados Unidos. La idea es abrir quioscos y poner en marcha unidades móviles para visitar las principales comunidades estadounidenses donde residen guatemaltecos, y desde allí extender el documento oficial de identificación que tanto necesitan los connacionales.
Aunque la intención parecería buena, hay un detalle que ha sido cuestionado por la Cancillería: el Renap propuso inicialmente un cobro de cien dólares por documento extendido en esas caravanas o quioscos, lo cual supera por mucho el valor de Q85 —unos 13 dólares— que se cobra por emitir el documento en territorio guatemalteco.
Si bien el Renap es la entidad de gobierno a cargo de emitir el documento, el trámite debe ser realizado a través de la Cancillería y su sistema consular, porque la gestión se efectúa en territorio estadounidense, como lo requiere el Departamento de Estado. Cuando el Renap conoció de los obstáculos presentados por el Ministerio de Relaciones Exteriores le pidió una explicación, por lo que este último le informó del ordenamiento internacional antes indicado, así como de la posición adversa al exagerado cobro.
La respuesta del Renap fue sugerir una reducción del cobro a 50 dólares, y después a 25, con la condición de que se le permitiera controlar tanto la logística como el personal a cargo, lo cual también es imposible a causa de las citadas condiciones legales estadounidenses.
Como muchas entidades gubernativas, el Renap ha sido cuestionado de poca transparencia, por lo que debe ejercerse mucha cautela. El último año de gobierno siempre ha sido proclive a negociaciones poco claras. Dentro de este panorama es sospechoso que se quiera controlar el proceso de documentación de guatemaltecos en el exterior, además de un ridículo sobreprecio que merece explicaciones, lo mismo que la insistencia en querer controlar un proceso ya establecido cuando se hace fuera del país.
La Cancillería ha cuestionado este proceso e indica que se puede y se debe realizar al mismo costo de como se haría en Guatemala, es decir, de 13 dólares. A nuestro criterio, podrían agregarse gastos de envío, por ejemplo, o hacerse una equivalencia en el proceso de documentación. Se puede y debe realizar al mismo costo que como se haría en Guatemala. Podría cobrarse un gasto adicional por transportar los documentos desde Guatemala hasta los consulados en Estados Unidos, pero tal adición no podría alcanzar los cobros que sugiere el Renap.
El director del Renap necesita explicar las causas que originaron tanto la cifra de cien dólares como las rebajas posteriores, aunque aún no haya comenzado ese cobro. Además, por qué motivo no se aviene a los procesos diplomáticos. Mientras tanto, los guatemaltecos residentes en Estados Unidos siguen sin recibir un servicio en realidad eficiente.