Economía para todos

Gobernanza de las empresas familiares

José Molina Calderón josemolina@live.com

La primera investigación escrita en Guatemala que conozco fue obra de María Eugenia Hurtarte Cordón, con el título de Empresa Familiar: la nueva perspectiva de un sistema de gobernanza integral de familia, propiedad y empresa y su aplicación en Guatemala, Tesis. Facultad de Ciencias Económicas, Universidad Francisco Marroquín, Guatemala. 1998. 96 pp.

La autora ocupaba el cargo de directora ejecutiva del Instituto de Empresa Familiar, formado en Guatemala. En los agradecimientos se indica lo siguiente: al Dr. Rodolfo Paiz por transmitirme un poco de su sabiduría, por enseñarme el mundo de las empresas familiares y por dedicarme su tiempo en la asesoría del trabajo. Al Dr. Iván Lansberg, por tomarse el tiempo en leer y comentar este trabajo; esta persona ha sido uno de los consultores internacionales en empresas familiares (EF) y asesoró a la familia Paiz. A mí me agradece por la ayuda en la edición de esta tesis. Y también agradece a las EF que forman el Instituto de la Empresa Familiar (IEF) por su colaboración en la realización del presente trabajo. El asesor de tesis fue Rodolfo Paiz Andrade, ingeniero civil y doctor en Administración de Empresas; revisor de tesis fue el ingeniero Carlos Springmuhl, quien fue gerente de Cementos Progreso y director del Banco Industrial. El decano de la Facultad de Ciencias Económicas mencionada era el licenciado José Raúl González y actual gerente de Cementos Progreso.

Para elaborar la tesis se estructuró una encuesta, la cual fue contestada por 51 empresarios que pertenecen a 23 EF en Guatemala, y a su vez miembros del IEF. Años más adelante se hicieron encuestas de más amplitud.

Los resultados de la encuesta pueden resumirse seguidamente. Fundador: el 10% fueron fundadores de estas empresas; el 63% de los encuestados pertenecen a la segunda generación de las EF; el 14%, a la tercera generación; y el 2%, a la cuarta generación.

Años de fundación: el 39% tiene entre 10 y 20 años; el 17%, entre 20 y 40 años; el 4%, entre 40 y 50. Se encontró un notable 13% de empresas con medio siglo de existencia y no más de 75 años. Observo que no se encuestaron empresas con más de cien años, que las había en ese entonces.

Familiares dentro de la empresa: menos del 25% trabajan remuneradamente en la EF. Sin embargo, otro 22% tiene involucramiento de familiares.
Control de la propiedad: 44% se concentra en una sola persona, generalmente el fundador. Solo el 9% está repartido entre hijos y sobrinos.
Accionistas no familiares: El 87% respondió con la palabra cero. Sin embargo, el 13% indicó que la inversión externa está entre el 25 y el 50%.
Participación de los hijos: el resultado de esta pregunta señala un aspecto singular, consistente en que la empresa, por ser demasiado joven, no contempla la idea de ser una EF.

Crisis familiar o empresarial: el 52% se ha enfrentado a problemas de naturaleza familiar o empresarial.
Forma de solucionar problemas: el 50% por decisión de jerarquía familiar; el 25% por comités internos y el 17% con asesoría externa.
Asesoría externa: para resolver los problemas familiares o empresariales, el 50% encontró asesoría con enfoque empresarial; el 17%, con enfoque familiar; y el 33% no sabe, no responde.

Apoyo a las EF en Guatemala: el 41% lo califica como regular; el 35%, como muy poco; el 12% es amplio y el 8%, inexistente.
La autora hace un listado de la EF en alrededor del mundo, un glosario y una bibliografía muy útil.