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Cuando el semáforo ya no funciona

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En agosto 2020, cuando la Coprecovid emitió el semáforo del tablero de alerta sanitaria, Guatemala tuvo a su disposición una herramienta de gran ayuda para lograr controlar la primera ola de contagio. De igual manera, respetando el semáforo, se logró controlar rápidamente las segunda y tercera olas. Hoy en día, la mayoría estamos en contra del semáforo. ¿Qué es lo que pasando ahora?

Todos sabemos que quien no innova está condenado a caer en la obsolescencia. Lo mismo le está sucediendo al semáforo del TAS. Al inicio, los indicadores de 15 días que se utilizaron para fijar el punteo de cada municipio fueron la incidencia acumulada (basada en los casos confirmados), el número promedio de pruebas diarias realizadas (casos tamizados) y el % positivos (la división de los confirmados entre los tamizados). Los indicadores funcionaron muy bien porque cuando subían los casos confirmados fallecía mucha gente y se llenaban los hospitales. Esta última variable es la que realmente indica si hay o no crisis de salud.

Sin embargo, al llegar la variante ómicron se observó en la cuarta ola que subió el número de casos confirmados, pero no le siguieron los fallecidos ni la ocupación de los hospitales. En la ola ómicron tuvimos muchos casos confirmados, pero no hubo crisis de salud, ya que falleció menos gente y la ocupación se mantuvo muy baja. Ello ilustra que realmente el semáforo ya no se basa en los indicadores importantes.

El MSPAS realizó una revisión al semáforo del TAS a inicio del 2022 para incluir la vacunación acumulada de cada municipio. La finalidad, obviamente, era promover la vacunación, pero no añadió ningún aspecto de valor importante a la detección de una posible crisis. El semáforo actual sigue basándose principalmente en los mismos indicadores originales más la vacunación acumulada. Ninguna describe realmente la situación y la cercanía de una posible crisis sanitaria. La gran incógnita es por qué el personal técnico del MSPAS no cambia los indicadores del semáforo. Sobre todo porque incluso el mismo Sr. ministro ha manifestado en repetidas ocasiones que las variables importantes son la ocupación de los hospitales y los casos fallecidos.

Al ya no ser un sistema acertado, el semáforo ha dejado de ser un instrumento útil en la toma de decisiones. Actualmente ya no representa la realidad actual del contagio ni es una información útil para la toma de decisiones acertadas. El semáforo del TAS es sumamente alarmista, promoviendo el miedo entre la población, y obliga a las autoridades a tomar medidas exageradas. Por supuesto, si se sobrerreacciona, nadie puede decir que las autoridades no actúan, aun cuando se perjudica la libertad y locomoción personal.

Es importante modificar nuevamente el semáforo para que vuelva a ser una herramienta útil para la toma de decisiones. Es necesario que se base exclusivamente en los resultados de 15 días del número de personas fallecidas, de la ocupación de los hospitales y del % positivos. Estos indicadores sí describen acertadamente la situación del contagio en cada municipio y el punteo obtenido es muy confiable si todos los indicadores del semáforo tienen la misma ponderación. Si se desea fomentar la vacunación, también se puede incluir aun cuando no describe la situación del contagio. Lamentablemente se observa que la vacunación no mejoró en nada luego de la modificación de febrero 2022.

Con la sugerencia anterior se podría lograr nuevamente un semáforo útil para el control del contagio en cada municipio. No sería ni exagerado ni alarmista pudiéndose evaluar medidas alternativas de acción sin necesidad de caer en medidas de restricción.