Pluma invitada

Estrategia empresarial post covid-19

javier Zepeda

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Sin duda alguna, el mundo tuvo acontecimientos importantes previos a la pandemia, y no de días, sino de décadas anteriores. Para mencionar algunos de ellos, la llegada del hombre a la Luna, la incursión de los medios impresos, la radio y la TV como la masificación de los medios de comunicación, los nuevos modelos de sistemas de gobierno a raíz de la caída del muro de Berlín y la revolución tecnológica, entre otros.

Dentro del impacto que ha tenido la revolución tecnológica podemos mencionar la incorporación de sistemas cibernéticos y robóticos en nuestras vidas, la comunicación permanentemente con muchas personas y al final las barreras ya no existen. El mundo virtual avanza sobre lo físico y lo real, se han roto las jerarquías y se han creado comunidades horizontales; nos encontramos ante un mundo más comunicado, más informado… pero más solo y más aislado que nunca.

Y, ¿qué nos ha dejado la pandemia? Ha sido un curso intensivo de manejo de redes, se ha agudizado la polarización, se ha incrementado el individualismo y la migración, se han perdido ahorros, empleos, pero, lo más importante, se han perdido vidas. Hemos perdido amigos, familiares, compañeros de trabajo.

Sin duda alguna, el regreso a las oficinas deberá realizarse rompiendo algunos paradigmas. El enfoque único en maximizar las utilidades ya no será el camino. Las empresas que pongan por delante a sus distintos grupos de interés tendrán un mejor desempeño. Nuevas tendencias como el Capitalismo Consciente vendrán a ocupar un lugar importante en el desempeño empresarial.

Los departamentos de Recursos Humanos enfrentarán nuevos retos. Las pólizas contra trastornos de salud serán muy relevantes. Los horarios y las pausas de trabajo para generar interacción y convivencia ya están siendo considerados. El abordaje a las madres que durante la pandemia estuvieron atendiendo a sus hijos menores de 12 años en sus casas y las que tuvieron sus hijos en el marco de la pandemia. De acá que la “cultura organizacional y el propósito de la empresa” deben estar más concentrados en el factor humano que en la tecnología. Dicho de otra forma, hacer un balance entre inteligencia emocional e inteligencia artificial.

Recientemente estuve en Washington DC, recibiendo un seminario titulado Estrategias de Campañas Electorales. Wendy Reyes, consultora política ecuatoriana y parte del equipo de conferencistas, hizo una exposición donde comentaba cómo reconstruir la comunicación con los votantes. Me permití hacer una adaptación de lo expuesto por Wendy, dándole un giro hacia la visión estratégica empresarial post covid-19.
Para reconstruir la comunicación con los colaboradores será necesario conectarse, interactuar, capacitar y valorar al talento humano como parte de la estrategia.

Les comparto algunas consideraciones para hacer de este regreso a las oficinas —ya sea virtual, presencial o híbrido— un balance entre la inteligencia emocional y la artificial. 1.- Reconocer los valores de los colaboradores; 2.- Construir una cultura de comunicación y confianza; 3.- Tener el deseo genuino de acercarse a los colaboradores; 4.- Conocer los verdaderos problemas y sentimientos de las personas; 5.- Capacitar y Profesionalizar a los colaboradores; 6.- Reconstruir los liderazgos perdidos y construir nuevos; 7.- Tener y mantener una estrategia; 8.- Contar con una comunicación clara y certera, y por último… 9.- Utilizar la tecnología pero no dejar que ella maneje la empresa.