Con otra mirada

Y el patrimonio cultural, ¿a quién interesa?

José María Magaña Juárez jmmaganajuarez@gmail.com

La Universidad San Pablo, fundada en el 2006, cuenta con 15,000 alumnos y planes de estudios que contemplan licenciaturas, ingenierías, maestrías, doctorados y diplomados que ofrece en su sede capitalina, 4a. calle 23-03, zona 14, y en Escuintla, km 60.5, vieja carretera al Puerto.

Adquirió la casa Picciotto (13 calle 7-46, zona 10), junto a un lote vecino que no creo sumen una manzana. Desconozco el uso que se dará a la nueva propiedad, pero se sabe del plan de demolerla. La casa es representativa del movimiento moderno y contemporáneo de la arquitectura en Guatemala, obra del arquitecto Carlos Haeussler Uribio. La complementan dos murales del maestro Carlos Mérida realizados en mosaico veneciano.

En 1928 empezaron a celebrarse los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna (CIAM) como una necesidad de los arquitectos por intercambiar experiencias, partiendo de la idea del trabajo en equipo que permitiera resolver los problemas de la modernidad y alcanzar unidad de expresión. Se celebraron once que sentaron las bases para la planificación, crecimiento y desarrollo de las ciudades, particularmente en Europa. El último se realizó en 1959. En 1951 se celebró el VIII, en Hoddesdon, Inglaterra, con el tema El Centro Urbano, en el que se mencionó la idea de integrar la pintura y la escultura a la arquitectura, definiéndose el concepto Corazón de Ciudad.

Por esos años regresaron a Guatemala Roberto Aycinena Echeverría†, Carlos Haeussler Uribio† y Jorge Montes Córdova, quienes habían estudiado arquitectura en México y Estados Unidos, e inquietudes compartidas, que les llevó a crear la primera Facultad de Arquitectura del país, en la Universidad de San Carlos de Guatemala, en 1958. Eso permitió que otros tuvieran la oportunidad de estudiar la carrera sin necesidad de emigrar.

Iniciaron así, una labor docente que produjo varias promociones de profesionales, que a su vez, crearon otras facultades. Los fundadores compartieron su tiempo entre la docencia, la libre práctica de la profesión y el trabajo institucional. De este último derivó la planificación, diseño y construcción del Centro Cívico, en donde hicieron realidad aquello de integrar pintura y escultura a la arquitectura, de la mano de los maestros R. González, E. Recinos, D. Vásquez, G. Grajeda y C. Mérida.

Así pues, la casa Picciotto junto a sus murales es producto de aquel movimiento. El Instituto de Antropología e Historia (IDAEH) la clasificó como monumento categoría B, por lo que goza del amparo de la Ley para la Protección del Patrimonio Cultural de la Nación. Por su parte, el acuerdo ministerial 662-2001 declaró patrimonio cultural de la Nación la obra del maestro Carlos Mérida, como parte del acervo cultural de la plástica guatemalteca. Cualquier intervención, por lo tanto, debe ser autorizada por la Dirección del Patrimonio Cultural de la Nación, en función de su conservación y protección. Cualquier alteración o daño será considerado delito contra el patrimonio cultural de la Nación.

En otras palabras, en el presente caso y ante la amenaza de demolición, el Idaeh está obligado a actuar de oficio y dictar las medidas necesarias para garantizar su conservación y protección.

La casa de estudios superiores San Pablo haría bien en reciclar la casa, dándole uso digno, haciendo acopio de valores cívicos y culturales; no puede actuar al margen de la ley. Por su parte, las autoridades superiores del Ministerio de Cultura y Deportes deben actuar en defensa de la cultura, pues para eso fue creado según el artículo 65 de nuestra Carta Magna de 1985 y decreto ley 25-86, del 10 enero 1986.

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