Por qué el voto de los adultos jóvenes será decisivo en las elecciones de 2023

Datos del Tribunal Supremo Electoral (TSE) al pasado 16 de noviembre reportaban a 8 millones 299 mil 660 ciudadanos empadronados.

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Hasta enero de 2022 se puede actualizar la dirección de domicilio ante el TSE. Fotografía: Prensa Libre.
Hasta enero de 2022 se puede actualizar la dirección de domicilio ante el TSE. Fotografía: Prensa Libre.

La poca cultura democrática de algunos ciudadanos es aprovechada por la estrategia política que busca alcanzar alcaldías, diputaciones y presidencias con un minúsculo puñado de seguidores.

Una estrategia que puede contradecir la ética y la moralidad pero que a final de cuentas les traen resultados; políticos sin experiencia ni preparación en puestos clave para la administración pública.

Aunque meses después la nula eficiencia en el cargo obligue a las poblaciones salir a manifestar el daño ya está hecho, su indiferencia en el proceso de elecciones dejó a políticos que no saben hacer su trabajo.

Cada cuatro años las proyecciones parecer ser las mismas, de una cantidad significativa de ciudadanos aptos para el voto son solo unos cuantos quienes deciden el futuro del país por cuatro años.

En 2019 cuando Alejandro Giammattei ganó la presidencia obtuvo 1 millón 907 mil 767 votos; su rival, Sandra Torres, consiguió 1 millón 384 mil 44 votos; en total 3 millones 291 mil 811 personas salieron a votar.

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Una cifra que no parece pequeña, pero al analizar el padrón electoral de ese año identificamos que eran aptos para votar 8 millones 149 mil 793, esto quiere decir que 4 millones 857 mil 982 personas decidieron no ir a votar.

Menos de la mitad de la población en edad para votar decidió la presidencia de Guatemala, administración de Gobierno que ha tenido amplias jornadas de manifestación por algunos ciudadanos no están de acuerdo con el trabajo del Ejecutivo.

La fuerza del voto en 2023

Las próximas elecciones generales en Guatemala serán en el año 2023, pero no es prematuro hablar del tema cuando todos, principalmente la clase política ya tiene puestos los ojos sobre las urnas.

Incluso para el presupuesto 2022 la Comisión de Finanzas del Congreso recomienda una asignación de Q500 millones al TSE para que comience con los preparativos de las elecciones.

Si los políticos ya se están preparando, ¿Por qué la población no tendría que hacerlo? Un primer paso para hacerlo es estar empadronado.

Esto se traduce a estar debidamente inscrito en la autoridad electoral para votar, y por qué no hasta para participar en un puesto de elección popular.

Enero de 2022 es la fecha límite para que los ciudadanos actualicen su domicilio electoral y así sean referidos a centros de votación cercanos a su hogar, algo que facilita la participación en los sufragios.

Para el empadronamiento como tal se tiene hasta los 120 días anteriores al evento eleccionario, según las normas que establece la Ley Electoral y de Partidos Políticos (Lepp).

Al pasado 16 de noviembre eran 8 millones 299 mil 660 ciudadanos los empadronados; de estos 4 millones 464 mil 549 son mujeres y 3 millones 835 mil 111 son hombres.

La mayor parte son ciudadanas con derechos y obligaciones democráticas, pero esa representatividad no se refleja en el Congreso, de 160 curules solo 31 pertenecen a mujeres.

Pero del padrón total son los departamentos de Guatemala, Huehuetenango, San Marcos, Alta Verapaz, Quiché y Quetzaltenango quienes concentran a poco más del 50% de la fuerza electoral inscrita.

Por lo que no sorprendería que en varios municipios de estos departamentos los políticos estén saliendo de su letargo para comenzar a buscar votos, que esperan los coloque en un puesto privilegiado a partir del 2024.

 

Los responsables

La poca participación ciudadana no permite que el país avance hacía la dirección correcta, pero esto le conviene a las maquinarias políticas, a ellos no les interesan ciudadanos pensantes, tan solo ciudadanos que obedezcan marcando una “x” sobre el logo de su partido.

Jahir Dabroy, analista político de la Asociación en Investigación y Estudios Sociales (Asies), estima que también el TSE tiene que fomentar la educación y participación para evitar este tipo de escenarios.

“Los ciudadanos estamos obligados a informarnos en una democracia y el TSE que también debería de estar explicando cuales son los derechos que tenemos los ciudadanos, el TSE ha tratado de hacerlo con todas las limitantes que tiene pero a final de cuentas hay otro tercer actos que se vuelve juez y parte, y no es más que los propios partidos políticos”, indicó.

Las maquinarias políticos tan solo buscan la mayor cantidad de votos, por eso hasta les conviene que personas con otro tipo de ideologías no se interesen en la política porque eso hace que el camino hacia la Presidencia o el Congreso sea más fácil.

“La gente no está interesada porque no ve ningún tipo de beneficio colectivo, regularmente las relaciones son de beneficio clientelar e individual, tampoco hay posicionamientos políticos definidos, no hablo de espacios polarizados pero si espacios con valores que sean altamente identificables para grupos de la sociedad, tampoco hay una construcción programática del partido porque no pasamos de slogans y cancioncitas donde la excusa de los políticos es que no se necesita más porque no hay demanda”, refirió el experto.

Dabroy considera que tanto la apatía, la falta de fuerza del TSE como el desinterés de los partidos políticos en fomentar educación democrática son los tres responsables del abstencionismo electoral.

Esfuerzo colectivo

El tema no tendría por qué centrarse únicamente hacía el TSE, Jorge Wong, analista independiente, considera que los centros educativos tendrían que decirles a los niños porque son importantes estos eventos, para que el día de mañana tengamos adultos con pensamiento crítico y responsabilidad cívica.

“La invisibilidad del voto ciudadano, no se toman en cuenta. Uno puede estar empadronado e ir para votar nulo o en blanco para demostrar mi voz individual y decir que no estoy de acuerdo con las personas y propuestas que hay. Es una cultura de educación política que todavía hace falta que sea reforzada por el TSE, en las mismas escuelas incluso para informar y que los niños sepan desde pequeños porque es bueno participar en unas elecciones danto como votante como candidato”, explicó.

Wong, también es de la opinión que algunos partidos no fomentan las campañas de empadronamiento o actualización de datos por mera estrategia.

“Depende de la visión de un partido político, si es una agrupación de inclusión masiva si le conviene mayor cantidad de personas inscritas, ahora si es un partido pequeño de solo ciertos cuadros para tener interés de solo una región si le conviene que la gente no este empadronada para que solo lleven a votar a las personas que votarán afín a ellos y con más gente les hace daño porque les resta votos”, precisó.

Abstencionismo juvenil

Dos diputados de la Comisión de Asuntos Electorales del Congreso coinciden en que la mayoría de abstenciones en los sufragios provienen de la población joven, ya que no confían para nada en los políticos.

Los datos del TSE señalan que las personas de 18 a 25 años ocupan el 11.02% del padrón electoral; los de 26 a 30 años abarcan el 13.16% y los de 31 a 35 años el 13.80%.

El diputado Román Castellanos considera que es importante demostrarle a la juventud que su participación es clave, ya que solo ellos serían capaces de poner un presidente o un Congreso entero.

“Son los  jóvenes quienes más se quedan fuera de la participación en el proceso electoral. Primero porque no conocen cuales son las formas y mecanismos para poderse empadronar, debería de haber formas más accesibles, tener incluso una campaña masiva. Las repercusiones de no votar en una democracia es no participar en las elecciones de quienes van a conducir el destino del país”, explicó.

En este punto coincidió el congresista Rodolfo Neutze, quien señaló el principal peligro que la apatía y la indiferencia puede traer a un país como Guatemala.

“Los espacios que no llenamos los guatemaltecos preocupados por el futuro lo llenan otras personas que tal vez no llegan con las mejores intenciones para el bien común, si uno no vota luego no podrá quejarse ni reclamar a quienes llegan al poder si uno no tiene esa solvencia de participación, es importante que la gente vote para comprometer a los políticos y les da el derecho que quejarse arduamente por malos resultados”, señaló.

Llamado constante

El equipo de comunicación social del TSE explicó cuáles son los esfuerzos que realiza la entidad para llamar al empadronamiento, explicando que hay esfuerzos sin precisar qué tanto de sus recursos se invierten en ello.

“La respuesta de la población ha sido positiva, tomando en cuenta que se han habilitado varios puestos de empadronamiento a nivel nacional, laborando incluso en fines de semana y se le ha invitado a la población en hacer este trámite”, refirió Luis Gerardo Ramírez, portavoz del TSE.

Los puestos para poderse empadronar se encuentran detallados en sus redes sociales, según explicó al vocero electoral, “el empadronamiento es un acto voluntario e invitamos a la población que no se ha acercado a hacer este trámite a que consulten las redes sociales oficiales del TSE para conocer el puesto más cercano, me puedo empadronar en las delegaciones, subdelegaciones y puestos de empadronamiento habilitados a nivel nacional”.

Fracasó el voto en el extranjero

En el 2019 por primera vez en la historia democrática de Guatemala la comunidad migrante pudo votar por sus autoridades presidenciales, un proceso que tenía expectativas que la realidad fue imposible de llenar.

El TSE invirtió Q47 millones para toda la logística para que los connacionales emitiera su sufragio, pero tan solo participaron 734 guatemaltecos, lo que significa un rotundo fracaso.

Eso según el criterio dela organización de los Estados Unidos, Cooperación Migrante, quien considera que hubo advertencias a las autoridades electorales para mejorar el sistema de convocatoria y la participación ciudadana.

Ya que uno de los principales riesgos que corren los indocumentados al momento de votar es quedar expuestos ante las autoridades migratorias, lo que podría significar una deportación inmediata.

Guillermo Castillo, representante de Cooperación Migrante, estima que hay una forma para conseguir que los migrantes voten, pero es necesario implementar la tecnología para reducir los riesgos de los connacionales.

“Fue un gasto excesivo y un resultado mediocre. A los magistrados del TSE se les notificó que para poder generar afluencia de migrantes para el voto se necesita una mezcla entre el voto electrónico y el voto físico”, refirió Castillo.

Por cada voto de un migrante guatemalteco en el 2019 el TSE gastó aproximadamente  Q64 mil, pero hasta ahora los migrantes no han visto un cambio en la estrategia para las elecciones del 2023, donde incluso hay complicaciones hasta para el proceso de empadronamiento.

“Vamos tarde porque tenemos que partir que el DPI no está disponible para la mayoría de guatemaltecos en los Estados Unidos, que un migrante sea capaz de requerir el DPI porque quiere votar es perder un día de trabajo y corre riesgos al momento de trasladarse por las autoridades migratorias”, concluyó.

El representante de la organización migrante espera que el TSE pueda tomar en cuenta la recomendación del voto electrónico, ya que esto asegura ampliaría por mucho la participación de los guatemaltecos en los Estados Unidos.


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