Más pistas sobre la extinción de los dinosaurios

La edad corregida sugiere que el impacto que provocó el cráter ucraniano no influyó en la desaparición apocalíptica de los dinosaurios.

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 Una imagen satelital de Ucrania central. El cráter Boltysh se ubica al sur del Río Dniéper. (NASA)
Una imagen satelital de Ucrania central. El cráter Boltysh se ubica al sur del Río Dniéper. (NASA)

Hace unos 65 millones de años, una roca se estrelló contra la Tierra, causando estragos en la vida terrestre y dejando un gran cráter.

No, no es en el que está pensando.

El cráter Boltysh, una formación de 24 kilómetros de ancho en el centro de Ucrania, puede no ser tan famoso como el cráter Chicxulub bajo la península de Yucatán en México, que está directamente involucrado en la muerte de los dinosaurios y muchas otras especies hace unos 66 millones de años. Sin embargo, el Boltysh tiene mucho tiempo de despertar un debate entre los científicos. Algunos han sugerido que el cráter, enterrado bajo más de 300 metros de sedimento, podría haberse formado antes o después del evento de Chicxulub, por lo que su papel en este periodo cataclísmico no está claro.

Ahora, un equipo encabezado por Annemarie Pickersgill, investigadora asociada en la Universidad de Glasgow, estima que el Boltysh se formó unos 650 mil años después de la catástrofe del Chicxulub. La era más precisa tiene implicaciones para comprender cómo afectó el Boltysh esta época y podría arrojar luz sobre nuestra propia era de cambio climático repentino.

Los investigadores realizaron una técnica conocida como datación argón-argón con rocas extraídas del Boltysh. También analizaron especímenes de una capa geológica en Montana, el Límite K/Pg, que marca la dramática transición provocada por el impacto del Chicxulub. Este enfoque comparativo ofreció una secuencia de eventos más precisa que los estudios anteriores.

La nueva estimación de edad contradice las conclusiones de un estudio del 2010 que fechó al Boltysh unos cuantos miles de años antes del Chicxulub.

Los científicos tenían mucho tiempo de especular que las rocas Boltysh y Chicxulub pueden haber actuado como un doble golpe que destrozó la vida al final del periodo Cretácico. La edad corregida sugiere que el impacto que provocó el cráter ucraniano no influyó en la desaparición apocalíptica de los dinosaurios, aunque puede haber interferido con la recuperación de la extinción masiva.

El equipo de Pickersgill plantea la posibilidad de que el Boltysh podría estar vinculado a un evento de calentamiento, llamado hipertermia de C29N inferior, que ocurrió alrededor del mismo tiempo, aunque se requiere mayor estudio.

Sean Gulick, un geofísico de la Universidad de Texas, en Austin, dijo que la nueva edad para el Boltysh parecía sólida, pero que el impacto podría no haber tenido vínculo alguno con la hipertermia coincidente o el ritmo de recuperación de la extinción.

Precisar estos vínculos no sólo abriría una ventana a la historia antigua de la Tierra, sino que también podría ayudar a prepararnos para el cambio climático moderno impulsado por los humanos.


Hace unos 65 millones de años, una roca se estrelló contra la Tierra, causando estragos en la vida terrestre y dejando un gran cráter.

No, no es en el que está pensando.

El cráter Boltysh, una formación de 24 kilómetros de ancho en el centro de Ucrania, puede no ser tan famoso como el cráter Chicxulub bajo la península de Yucatán en México, que está directamente involucrado en la muerte de los dinosaurios y muchas otras especies hace unos 66 millones de años. Sin embargo, el Boltysh tiene mucho tiempo de despertar un debate entre los científicos. Algunos han sugerido que el cráter, enterrado bajo más de 300 metros de sedimento, podría haberse formado antes o después del evento de Chicxulub, por lo que su papel en este periodo cataclísmico no está claro.

Ahora, un equipo encabezado por Annemarie Pickersgill, investigadora asociada en la Universidad de Glasgow, estima que el Boltysh se formó unos 650 mil años después de la catástrofe del Chicxulub. La era más precisa tiene implicaciones para comprender cómo afectó el Boltysh esta época y podría arrojar luz sobre nuestra propia era de cambio climático repentino.

Los investigadores realizaron una técnica conocida como datación argón-argón con rocas extraídas del Boltysh. También analizaron especímenes de una capa geológica en Montana, el Límite K/Pg, que marca la dramática transición provocada por el impacto del Chicxulub. Este enfoque comparativo ofreció una secuencia de eventos más precisa que los estudios anteriores.

La nueva estimación de edad contradice las conclusiones de un estudio del 2010 que fechó al Boltysh unos cuantos miles de años antes del Chicxulub.

Los científicos tenían mucho tiempo de especular que las rocas Boltysh y Chicxulub pueden haber actuado como un doble golpe que destrozó la vida al final del periodo Cretácico. La edad corregida sugiere que el impacto que provocó el cráter ucraniano no influyó en la desaparición apocalíptica de los dinosaurios, aunque puede haber interferido con la recuperación de la extinción masiva.

El equipo de Pickersgill plantea la posibilidad de que el Boltysh podría estar vinculado a un evento de calentamiento, llamado hipertermia de C29N inferior, que ocurrió alrededor del mismo tiempo, aunque se requiere mayor estudio.

Sean Gulick, un geofísico de la Universidad de Texas, en Austin, dijo que la nueva edad para el Boltysh parecía sólida, pero que el impacto podría no haber tenido vínculo alguno con la hipertermia coincidente o el ritmo de recuperación de la extinción.

Precisar estos vínculos no sólo abriría una ventana a la historia antigua de la Tierra, sino que también podría ayudar a prepararnos para el cambio climático moderno impulsado por los humanos.


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