Cien por ciento estilo

El modelaje es una profesión que requiere tiempo y sacrificio. 

Dicen que la belleza cuesta. ¡Vaya si no! Las modelos, para tener esos cuerpos bien moldeados -según los cánones occidentales-, deben hacer sacrificios todos los días.

Algunas, por trabajo, dejan de acudir a citas con amigos o familiares. También llevan una alimentación balanceada y se ejercitan a diario.

Las modelos Jennifer Gómez, Lourdes Morales y Stephani de Castillo dan fe de lo difícil que puede ser ese mundo. “Sin embargo, siempre son más las alegrías y satisfacciones”, comenta Morales.

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Las tres jóvenes coinciden en que su aspecto es solo una plataforma para que diseñadores y anunciantes lleguen a sus públicos objetivos. Por ello, indican que “el cuerpo perfecto” no existe. “Cómo te sientes es lo que proyectas. Así que la belleza está en el interior de cada quien”, expresa Gómez.

Jennifer Gómez

Tan solo tenía 10 años cuando efectuó su primera pasarela, aunque de forma profesional lo logró  a los 15, con el vestuario del diseñador  Ichigo Tock.
 
“Algunos piensan que el modelaje es un pasatiempo, pero, en realidad,  es duro y hay que tomárselo en serio”, dice la joven de 19 años. En el futuro planea abrir una agencia de modelaje. Mientras llega ese momento, se esfuerza para destacar: “Todos los días voy al gimnasio; no fumo ni bebo, y sigo una dieta balanceada”, comenta.
 
Respecto de la “mujer perfecta”, asegura que no la hay. “La belleza está en el interior de una persona”, expresa. 

Foto Prensa Libre: Roberto Villalobos Viato

Lourdes Morales

La mercadóloga de 26 años empezó en el  modelaje a los 15, cuando la diseñadora Lorena Da’Costa le propuso vestir sus creaciones. “Para mí esto es un arte”, dice.
 
De momento ha cumplido el sueño de ser empresaria —hace tres años fundó la agencia Imagen y Moda Guatemala—.
 
Para ella, lo más importante en esa profesión es tener ética. Por supuesto, también es vital cuidar el físico. “Las marcas usan la imagen de las modelos para vender sus productos”, expresa. “Pero ojo: todas las mujeres son bonitas; no necesariamente deben ser altas y delgadas, así que no hay que presionar a las jóvenes para que lo sean”, agrega.

Foto Prensa Libre: Edwin Bercián

Stephani de Castillo 

La  también chef y empresaria de 25 años indica que el modelaje no es fácil como se piensa popularmente. “Hay todo un proceso; hay que conocer sobre protocolo, maquillaje y vestuario, así como a posar y caminar en pasarela”, indica. “Quizás lo que más me costó fue quitarme el miedo escénico”, añade la joven, quien trabaja con ModelosDeGuatemala.com

En cuanto a las cirugías estéticas, afirma que no está en contra de ellas, pero que no se las haría. “Es cuestión de cada mujer, de cómo se sienta cómoda”, comenta.
 
Para mantenerse en forma, refiere que acude todos los días al gimnasio y a clínicas de masajes reductores.

Foto Prensa Libre: Álvaro Interiano