No son tensiones constitucionales

Opinión

En el Derecho Constitucional se conocen como “tensiones constitucionales” las difíciles relaciones entre el Parlamento, el presidente o jefe de gobierno y los órganos a cargo del control constitucional de las leyes y actos de autoridad. Este control no radica en todos los casos en una corte especializada, como en Guatemala, que adoptó el modelo europeo, sino puede estar a cargo de los tribunales comunes, como es en Estados Unidos, donde por ello la asunción a un cargo judicial es tan solemne y delicado; o bien, el modelo francés, donde un órgano político tiene esta competencia.

La nicaragüización centroamericana

Opinión

En Centroamérica, cada vez hay más descaro, servilismo y abuso de poder. Con la  excepción costarricense, las democracias y las ganas de construir repúblicas serias parece cuestión del pasado.

Certeza jurídica y cuentos chinos

Opinión

¿Cómo queremos llegar a tener certeza jurídica si no hacemos nada para conseguirla? ¿En qué organización humana puede exigirse certeza si hay cambios arbitrarios de quienes deben decidir y esos cambios son caprichosos?

Narcos cercanos al poder

Opinión

Guillermo Lozano Bauer declaró ante un juez federal de los Estados Unidos. Guillermo Lozano es piloto aviador y sirvió a Otto Pérez en nuestro país y a Manuel Zelaya y Porfirio Lobo en Honduras. Si bien no transportó drogas para los presidentes (según su dicho), sí tenía un pasado en donde llevó y trajo dinero, droga y saber cuántas cosas más.

Entre leyendas y milagros

Opinión

Las leyendas son relatos mágicos con algo de verdad. Nunca sabremos cuál es la parte ficticia y cuál la real. De los milagros, cada quien tiene un testimonio, y ya lo dejó dicho don Albert Einstein, “hay dos maneras de vivir tu vida: una como si nada fuese un milagro, la otra es como si todo fuese un milagro”.

Una república con reyecitos

Opinión

América es el continente donde la República, desde sus respectivas guerras y movimientos independentistas, se adoptó como forma de gobierno en su máxima expresión.

Un gobierno que amenaza

Opinión

El presidente rodeado de militares y policías en un mensaje a la Nación advirtió: “La Constitución la defino yo”. Entendimos que empezaba la hostilidad manifiesta hacia la Corte de Constitucionalidad (CC). Días antes había proferido oprobios contra el procurador de los Derechos Humanos y el Tribunal Supremo Electoral, así que una raya más al tigre no era de espantar. Sin embargo, en otro de sus grotescos discursos y con su vice a la par criticó, de una forma inútil y mediocre, a la Universidad de San Carlos, lo que le causó ser declarado no grato, junto con el exrector. En 242 años esta pareja consiguió lo que nadie había podido obtener de la comunidad sancarlista. Por supuesto, la vergüenza es poca y si no hay plata de por medio no entienden los efectos de la determinación.

Como manada de lobos

Opinión

Una manada de lobos tiene estructura social perfecta, una pareja alfa la dirige y una pareja beta la sustituye preparándose para ello, su organización asegura el instinto de gran predador y se obtiene un modelo exitoso de reproducción.

Un exrector traicionero

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El 26 de abril de 1974, un poco después del fraude electoral que entronizó a Kjell Laugerud como presidente, Jafeth Cabrera Franco recibió su toga con ribetes amarillos. Su alma mater en aquel momento tenía 298 años de fundación, habiendo sido una de las primeras de la América española y se encontraba bajo la censura del gobierno de Arana. El nuevo galeno se sintió orgulloso y juró: “Estableceré el régimen de los enfermos de la manera que les sea más provechosa según mis facultades y mi entender, evitando todo mal y toda injusticia. No accederé a pretensiones que busquen la administración de venenos, ni sugeriré a nadie cosa semejante… pasaré mi vida y ejerceré mi profesión con inocencia y pureza”, entre otros compromisos éticos legados por Hipócrates.