Reos de Granja Penal Canadá guardaban Q123 mil en efectivo

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Un día después del motín en la Granja Penal Canadá, Escuintla, que dejó ocho muertos y 25 heridos, autoridades del Sistema Penitenciario (SP) efectúan una requisa en toda la prisión, donde han localizado armas de fuego, celulares y más de Q100 mil.

Aplicando la justicia con injusticias

Opinión

El reportaje de Agencia EFE/Guatemala, del 7 de octubre pasado, publicado en Prensa Libre bajo el título: “Las Cárceles de Guatemala están fuera de control”, transmite con fidelidad la cruda y espantosa realidad de un sistema penitenciario que contradice cualquier significado del término “justicia”.

Ultiman a director de cárcel El Infiernito 

Ciudades

José María Pérez Corado, director temporal de la cárcel de El Infiernito, Escuintla, murió baleado este sábado en el parque central de la cabecera de ese departamento. Según investigaciones, había pedido seguridad.  

Desaciertos con cárceles y bloqueos

Opinión

Empecemos a hablar de desaciertos, y uno de ellos es la grave noticia de que donde está el Complejo de Guatel, en el km. 21, se piensa construir un centro preventivo y, por ende, cerrar el Complejo a finales de mes. Es un gran desacierto porque a través de dicha disposición estarán matando uno de los únicos pulmones de oxígeno de la ciudad y lugares de esparcimiento para los guatemaltecos, ya que el lugar colinda con el Parque Naciones Unidas, que es a donde llegan más de 130 mil visitantes cada año, incluyendo 40 mil niños.

Un ambiente de degradación social

Opinión

El sistema penitenciario y los procedimientos judiciales pueden calificarse con los aspectos más oscuros de la conducta humana. La saña de los sicarios más crueles refundidos en las cárceles alcanza a los magistrados integrantes de tribunales que hacen cuentas de años de sentencia, para infligir daños sin sentido.

Cobros ilegales florecen tras las rejas

Guatemala

El Sistema Penitenciario (SP) es señalado por diferentes sectores como “la cenicienta de la justicia guatemalteca”, debido a la incapacidad de sus autoridades para tomar el control de las prisiones y evitar que ocurran vejámenes contra reos de reciente ingreso, a quienes otros internos exigen fuertes sumas de dinero a cambio de no golpearlos —talacha—, un jugoso negocio ilegal que florece tras las rejas.