Sólo hay que lavarlas con agua limpia antes de cocinarlas, y escurrirlas bien para que no absorban demasiado líquido.
Cuando las cueza, evite ponerlas al fuego demasiado tiempo, porque quedan ?aguadas? y liberan más ácido oxálico (negativo para los que sufren cálculos renales).
Múltiples beneficios
De este alimento se aprovecha tanto las hojas de color verde como la penca o tallo. De preferencia seleccione las más frescas y tiernas, porque demasiado viejas tienden a amargar.
Su riqueza en fibra las hace ideales contra el estreñimiento. Son muy recomendables en dietas de control de peso, ya que producen sensación de llenura, son nutritivas y poseen pocas calorías.
Tienen un efecto suavemente diurético y al mismo tiempo alivian la irritación de las vías urinarias. Como aportan hierro son ideales para tratar casos de anemia.
Su efecto alcalinizante es importante para remineralizar el cuerpo y mejorar problemas de la piel como el acné.
Sólo debido al ácido oxálico mencionado, hay que consumirla con moderación en caso de padecer trastornos de los riñones.