En ciertas épocas se les miraba, en otras no, por lo que se ganaron el calificativo de ?vagabundos estelares?. Durante este mes éstos formarán una fila en cielo, y crearán un espectáculo celeste sin igual.
Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno serán visibles después del atardecer, sin necesidad de telescopio ni binoculares.
¿Cómo verlos?
Es muy fácil. Vea hacia el occidente luego de ponerse el sol. Observe con cuidado, verá un lucero blanco y brillante a baja altura sobre el horizonte. Ese es Venus, que relumbra tanto que muchas veces la gente lo confunde con un avión, un foco o hasta un ovni. Se le reconoce porque no titila.
Arriba de Venus en línea recta encontrará una luz rojiza, también sin titilar, ese es Marte y luego está Saturno que luce como un punto blanco amarillento, no tan brillante como Venus. Se le localiza en la constelación de Tauro, la que tiene forma de una letra ?V? en el cielo.
El lucero de su lado derecho, ligeramente arriba, es Saturno. La estrella roja a su izquierda es Aldebaran, llamada también ?El ojo del toro?.
Casi en la mitad del cielo, arriba de nuestra cabeza, se encuentra el cuarto vagabundo. Es nada menos que el gigantesco planeta Júpiter. Su color se parece al de Venus, pero es un poco menos luminoso.
El espectáculo
La sal y pimienta la pondrá la Luna, que se unirá a los vagabundos; el domingo 14, cerca de Venus; el lunes 15, de Marte; el martes 16, de Saturno, y el jueves 18, al lado de Júpiter. Permanezca atento a contemplar esta belleza, siempre al anochecer. Podrá apreciarse desde cualquier punto del país, durante todo el mes, y es una magnífica oportunidad para salir a verlos cuando el cielo esté despejado.
Se agregará Mercurio
A finales de de este mes, otro planeta se agregará al desfile. Mercurio se hará presente debajo de Venus, y serán ¡cinco planetas! los visibles a simple vista. Si esto no es un espectáculo, ¡que alguien me diga qué es!
No significa nada malo
Estas alineaciones no deben preocupar a los guatemaltecos, pues son consecuencias de la forma como funciona el sistema solar. No significan nada malo. En lugar de temor, estos fenómenos nos invitan a conocer más de nuestro universo y quedarnos admirados de cómo ocurren estas maravillas.