Se trata de un instrumento histórico porque fue el que Bob Dylan tocó en su famosa actuación del festival de música folk de Newport de 1965, su primera como profesional con una guitarra eléctrica y con el apoyo musical de una banda tradicional, y en la que confirmó su paso a la “electrificación” musical.
La actuación de Dylan fue muy polémica e incluso fue abucheado por algunos de los espectadores, que esperaban una interpretación dentro de los cánones clásicos del estilo folk.
Se trata por ello de una de las actuaciones más famosas de la historia del rock, según recuerda Christies citando a publicaciones especializadas.
Además de la guitarra se subastarán las letras de cinco canciones de Dylan, que fueron descubiertas recientemente, y que podrían alcanzar un precio de entre US$3 mil y US$30 mil.
La guitarra, con sus cuerdas, caja y cinta de cuero originales, y las canciones fueron olvidadas en un avión privado empleado por Dylan y su grupo para desplazarse a sus actuaciones.
El piloto del avión, Vic Quinto, se quedó con el material y luego su hija, Dawn Peterson, logró autentificarlo antes de ponerlo a la venta.