Vida

La ciudad de Dios

Esquipulas: Los albores del tercer milenio de la cristiandad registran en Guatemala una arraigada devoción de más de 400 años de antigüedad.

Cuentan los ancianos chortís que la imagen del Señor de Esquipulas está colocada sobre el brocal de un antiguo pozo de agua milagrosa donde habitan los dioses precolombinos.

Ese sagrado líquido mitigaba la sed y fortalecía espiritualmente a los caminantes y comerciantes a su paso por Esquipulas, quienes se dirigían hacia Copán, importante centro ceremonial de la cultura maya, que distaba, aproximadamente a 10 leguas o “una jornada a pie”, según las crónicas.

En los albores del siglo XXI, como hace 400 años, el Cristo Negro es visitado por miles de devotos que regresan a sus hogares espiritualmente reconfortados, con recuerdos, pero también con un recipiente de agua bendita como símbolo de un milagro concedido o algún favor implorado.

Un Cristo negro

El Señor de Esquipulas es la imagen de un Cristo crucificado, de vara y media de tamaño, obra del escultor portugués Quirio Cataño, elaborado en 1595, por solicitud de fray Gómez Fernández de Córdoba, en ese entonces obispo del reino de Santiago de los Caballeros de Guatemala.

Según el historiador Miguel Alvarez, los indígenas entre otros oficios se dedicaban al cultivo del algodón y con el dinero obtenido de su venta, recaudaron un fondo para contratar los servicios del escultor portugués. La imagen fue entregada en marzo de 1595 y llevada a la población para venerarla.

Respecto al origen de su color oscuro existen varias teorías. Algunos historiadores refieren que al imponer los españoles el cristianismo, los indígenas chortís, que habitaron esa zona de Chiquimula, esperarían que el nuevo dios aceptado, por lo menos tendría la piel morena como ellos.

El licenciado Alvarez señala que posiblemente la tonalidad siempre fue negra, puesto que Quirio Cataño trató de darle la apariencia de los bronces renacentistas. Una leyenda de dominio popular indica que el humo de las rajitas de ocote encendidas y después las velas y el incienso que los visitantes queman como ofrenda, cambió el color de la imagen.

Pero Juan Paz Solórzano, párroco de Esquipulas de 1901 a 1922, explica: “La encarnación y color oscuro de la imagen imita la sangre muerta como en realidad debió verse Jesús en el Gólgota, después de ser golpeado, torturado y expuesto a más de cinco mil azotes”.

Un joyero

En un principio la imagen fue puesta a veneración en una pequeña ermita situada en el lugar donde en la actualidad se encuentra la iglesia conocida como El Calvario. El 4 de enero de 1759 fue inaugurado el nuevo templo que ahora cobija a la venerada imagen. Desde los últimos ganchos del camino antiguo que transitaban los romeristas, como desde la moderna carretera, antes de llegar a la ciudad de la fe, se divisa el templo blanco con sus cuatro torres, como pequeño dulce de “colación”.

La construcción de la basílica al Señor de Esquipulas inició en 1740, según el historiador Vitalino Fernández Marroquín. Fueron necesarios 20 años para su edificación, diseñado por el arquitecto Diego de Porres.

El templo blanco mide 60 metros de largo y 30 de ancho. Consta de tres naves menores y una principal. La fachada incluía un reloj, destruido por los terremotos de Santa Marta, en 1773. Tiene cuatro torres de tres pisos cada una y cincuenta metros de altura.

La frontal del lado derecho con campanas y la izquierda provista de matracas de madera que suenan para Semana Santa. La parte trasera del edificio guarda la misma arquitectura frontal, pero en lugar de la entrada principal, existe una saliente en forma de bóveda en cuyo interior se encuentra el camarín que guarda la milagrosa imagen.

En el interior del templo pueden observarse obras en óleo de Pascasio González, así como los 14 pasos del Viacrucis, que datan de 1884. También lámparas obsequiadas con motivo de la inauguración del edificio en 1724, por don Alonso de Marcos y Monroy, capitán del reino de Esquipulas, y el duque de Orleans.

Fray Pedro Pardo de Figueroa, decidió la edificación del santuario, “para dotar a los fieles de un lugar más amplio de peregrinación y para que la venerada imagen tuviera una morada más digna y solemne”, después de sanar de una enfermedad crónica, cuya curación atribuyó a un milagro del Cristo Negro.

En una nueva visita a Esquipulas, cuando el templo aún estaba en construcción fray Pedro, enferma y muere el 2 de febrero de 1751. Sus restos fueron enterrados provisionalmente en la iglesia parroquial.

Concluida la construcción del suntuoso templo, se trasladaron frente al altar mayor, donde reposan hasta hoy.

Devoción sin distancia

Contrario a la época actual, que se puede llegar y regresar el mismo día a la basílica, anteriormente los peregrinos se tardaban semanas. Durante el trayecto, los devotos procedentes de diferentes puntos del país, iban en oración o cantando.

En la actualidad, el señor de Esquipulas es venerado desde el sur de los Estados Unidos hasta el Ecuador, indica el arqueólogo Carlos Navarrete, uno de los más acuciosos investigadores del culto a la venerada imagen.

Desde septiembre de 1994, el milagroso señor de Esquipulas protege a los guatemaltecos residentes en New York.

Consagración

El próximo 4 de febrero será la consagración de la réplica del Cristo Negro de Esquipulas de la Iglesia El Carmen, informó el administrador del mencionado templo, Jorge Granados.

La actividad se realizará con motivo de celebrarse el tercer centenario de veneración de la imagen, la cual fue traída de Esquipulas por el alcalde Juan de Langarica.

Según el libro de las Efemérides de la Antigua Guatemala 1541-1779, escrito por Joaquín Pardo, la escultura fue colocada dentro del templo de Nuestra Señora del Carmen en la ciudad de Santiago, el 4 de febrero de 1701.

El día de la consagración, a las 10 horas se realizará una misa presidida por monseñor Próspero Penados del Barrio.

A las 15 horas se realizará por primera y única vez, una procesión conmemorativa del tricentenario de la imagen, acompañada por las hermandades, asociaciones, cofradías y colegios católicos. El retorno de la procesión al templo será a las 18 horas.