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10 de diciembre de 1967: Miguel Ángel Asturias recibe Nobel de Literatura
Novelista guatemalteco, autor de “El señor presidente” y "Hombres de maíz” recibe en Suecia el máximo galardón universal de las letras.
El escritor Miguel Ángel Asturias durante la premiación del Nobel, junto a otras personalidades) (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Por Julio César Anzueto
Estocolmo. 10 de diciembre de 1967. Enviado por teléfono, gracias a la cortesía de Ericsson. — El triunfo de Miguel Ángel Asturias fue presenciado tan solo por 10 guatemaltecos, pero estamos seguros de que en ellos se concentró la alegría y el sentimiento de otros millones de connacionales.
Asturias recibió sereno el galardón, pero al terminar el acto y recibir el abrazo y beso de su esposa, pudimos presenciar su emoción y sus ojos se humedecieron. Durante el acto, Asturias estuvo pensativo con la mano en el mentón, actitud muy peculiar en él. Nos daba la impresión que aunque físicamente estaba en el recinto, su pensamiento volaba hacia la patria.
A las 16.30 horas de Estocolmo —9.30 horas de Guatemala—, se realizó el acto de premiación de los laureados.
Frente al rey
Los ocho nobel de 1967 estaban colocados en estrados especiales, frente al lugar de honor que era presidido por el rey Gustavo IV Adolfo. Los galardonados eran presentados y un ujier le llevaba el premio al rey, quien se lo entregaba al laureado, quien se acercaba a recibirlo, después hacían un saludo al público y regresaban a su lugar.
En el salón no se oía ningún ruido. Allí no hubo aplausos más que cuando el rey entregó los galardones a los laureados, entonces se escuchó el tronar de las palmas y se escucharon los clarines y trompetas que anunciaron el triunfo.
Miguel Ángel Asturias fue presentado por el doctor Osterling, quien dijo que el motivo del premio concedido por la academia, se debía a su obra literaria, rica en colorido, basada en la originalidad del pueblo y en las tradiciones indígenas. Al finalizar dijo que la creación poética de Asturias estaba revestida de la magnificencia plumífera del ave mágica: el quetzal.
A la ceremonia asistieron el embajador de Guatemala en Suecia y Alemania, señor Antonio Gándara; los periodistas Salvador Búcaro Salaverría, Mario Antonio Sandoval Samayoa, Manuel José Arce, Acisclo Valladares Molina y Aquiles Pinto. También estaban dos guatemaltecas casadas con suecos, las señoras Marta Morataya de Ostlund y Olga de Anderson.
Banquete de honor
En el salón del ayuntamiento se verificó un banquete en honor de los ganadores del Nobel. Allí Asturias se dirigió a los presentes diciendo: “Majestad: Mi voz en el umbral. Mi voz llegada de muy lejos, de mi Guatemala natal, en el umbral de la academia. Es difícil entrar a formar parte de una familia. La familia de antorchas luminosas. Entrar a formar parte de la familia Nobel, ser heredero de Alfredo Nobel”. Los comentarios cuando Miguel Ángel Asturias terminó de hablar, fueron: ¡La palabra de Asturias tronó como un volcán!
*Extractos de la nota original publicada en la edición #5020 de Prensa Libre
Escribir la historia
Esta nota forma parte de la serie conmemorativa de nuestras bodas de diamante es un recorrido por noticias que marcaron la historia de Guatemala, con textos e imágenes originales de cada época, como un testimonio fehaciente de nuestra misión de servicio.

