escenario
28 de enero de 1970: Matan a Isidoro Zarco, subdirector de Prensa Libre
En el puente La Barranquilla, cerca del Estadio Nacional, individuos disparan contra el vehículo del insigne periodista, columnista e impulsor de causas benéficas.
El periodista Isidoro Zarco Alfasa se caracterizó por su entereza periodística y su calidad como ser humano. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Nuestro querido subdirector, periodista Isidoro Zarco, murió trágicamente ayer —28 de enero— a las 13.15 horas, en la 10a. avenida a inmediaciones del puente de La Barranquilla, frente a la tribuna principal del estadio Mateo Flores, bajo las balas asesinas, disparadas por individuos desconocidos.
El alevoso y criminal atentado fue cometido cuando, después de haber salido de las oficinas de Prensa Libre, se dirigía a su residencia en la zona 9, circulando sobre la 10a. avenida de la zona 1. Al pasar bajo el puente La Barranquilla, y frente al estadio fue rebasado por otro vehículo sobre el lado izquierdo, desde donde abrieron fuego, cobardemente, sobre su persona, habiéndole acertado cuatro balazos. Murió en el propio lugar mientras los asesinos se pusieron en fuga.
El automóvil de nuestro querido subdirector quedó con los vidrios de las portezuelas traseras completamente destrozados.

Habla un vigilante
El señor Manuel Zuleta Castellanos, vigilante de la caseta del puente ferroviario de La Barranquilla explicó que serían aproximadamente las 13.06 horas, cuando escuchó unas detonaciones. “Por curiosidad”, siguió diciendo, “me asomé a la ventana de la caseta. Por un impulso vi hacia abajo y pude observar un vehículo rojo —el de nuestro subdirector—, con los stops encendidos y percibí un olor a pólvora. Decidí dar aviso al despacho de trenes que algo anormal había ocurrido abajo y minutos después apareció una unidad de bomberos y me di cuenta de cómo el automóvil que bajaba poco a poco, era detenido por los bomberos”.
Deploran crimen
Los otros cuatro fundadores de Prensa Libre condenaron el execrable crimen y pidieron su esclarecimiento. Mientras tanto, la viuda de Isidoro Zarco, doña Teresa Bolaños de Zarco, pidió que no se enviaran flores al velatorio, sino que todo se donara a la Liga ProSalud del Pueblo, que presidía su fallecido esposo. Para el 30 de enero estaba programada una gala benéfica de marimba a beneficio de la misma entidad, la cual se ofreció suspender, pero doña Teresa dijo que don Isidoro no habría permitido tal cosa. La función se efectuó. Millares de expresiones de condolencia se recibieron durante varios días.
Con textos originales del número 5,663 de Prensa Libre
Escribir la historia
Esta nota forma parte de la serie conmemorativa de nuestras bodas de diamante es un recorrido por noticias que marcaron la historia de Guatemala, con textos e imágenes originales de cada época, como un testimonio fehaciente de nuestra misión de servicio

