Budapest, gélido e imperial, se calienta al son de los premios EMA de MTV y OneRepublic

Los EMA de la cadena MTV arrancaron este sábado con su tradicional víspera musical al aire libre.

Archivado en:

MTVMúsica
One republic MTV EMA
OneRepublic cerró la MTV Music Week. Foto tomada de Instagram

La vigésimo octava edición de los Europe Music Awards (EMA) de la cadena MTV arrancó este sábado con su tradicional víspera musical al aire libre, celebrada esta vez en la histórica Plaza de los Héroes de Budapest, con los estadounidenses OneRepublic como protagonistas.

Con los fundadores de la nación magiar como espectadores de excepción, este deslumbrante espacio que fue declarado Patrimonio de la Humanidad y que se construyó sobre uno de los muchos pozos termales de la ciudad ha recibido a varios miles de asistentes, unos 7.000, todos con pasaportes covid o prueba de PCR.

El concierto, que se emitirá en MTV bajo su programa “World Stage”, se ha convertido así no solo en un vehículo de promoción turística de esta capital imperial, con su Parlamento, sus baños o el Bastión de los Pescadores no muy lejos, sino también en otra postal de la pospandemia hacia la vuelta a la normalidad.

De hecho, Budapest toma el relevo a Sevilla, que acogió por última vez esta cita en 2019, tras el paréntesis provocado por el trasiego más feroz de la enfermedad en 2020, cuando las restricciones obligaron a producir un “show” enlatado y virtual.

El de la capital húngara no ha sido el ambiente templado que ofreció la ciudad hispalense. Noche cerrada desde la hora a la que los españoles estarían aún de sobremesa, cuatro grados de temperatura y una niebla ligera pero húmeda han recibido a las estrellas para que calentaran la velada: por este orden, los locales Azahriah, el DJ Joel Corry y OneRepublic.

La banda de Colorado ha sido la gran protagonista con un repertorio que ha pasado de puntillas sobre su más reciente disco, “Human”, publicado el pasado mes de agosto, y se ha centrado en su lugar en celebrar una fiesta con sus más grandes éxitos y algunos de los “hits” que su líder, Ryan Tedder, ha compuesto para otros.

Así, a mitad del concierto, ha sido posible disfrutar de canciones como “Rumour Has It”, que Adele lanzó como sencillo de su álbum “25”, “Halo”, que fue un tema destacado de “I Am… Sasha Fierce” de Beyoncé, y “Sucker”, que entregó al último disco de Jonas Brothers.

El espectáculo ha comenzado pasadas las 20:30 horas con “Distance”, de su más reciente álbum, y los clásicos “Secrets”, “Good Life” y “Stop And Stare”, con los que ha certificado desde el inicio que OneRepublic lleva ya en la cúspide de la industria global casi tres lustros, lo que en los fugaces términos generacionales de MTV es ser un veterano.

“Hace frío pero tengo el calor del infierno en mí con este ambiente”, ha ratificado Ryan Tedder, antes de reconocer que “hace solo 6 meses” una fotografía como esta habría sido un espejismo.

El repertorio, en el que no han faltado otros temas emblemáticos como “Love Runs Out”, ha permitido disfrutar en vivo de ese pop rock pegado en ocasiones al r&b y casi siempre ampuloso, con querencia por los segmentos de cuerdas (de hecho, en Budapest no ha faltado un violín y un violonchelo).

“Sentíos libre para cantarlas”, ha proclamado quien se ha convertido en uno de los autores más prolíficos de la música en el siglo XXI al reivindicar sus creaciones, también las ajenas, escuchadas de una manera natural encastradas en su garganta y en su piano, especialmente “Halo”.

De su disco “Human” han sonado algunos cortes, como “Rescue Me” y “Run”, entre pirotecnia que ha ayudado a combatir el frío hasta las notas de “Apologize”, con el que ha arrancado el tramo final.

Porque si algo ha evitado la congelación de más de un dedo del pie ha sido la descarga de cortes hasta completar la hora de concierto, éxitos como el citado tema, con el que saltaron a la palestra en 2007, así como “Counting Stars” y “Lose Myself”, con el que han dejado la máquina engrasada para la ceremonia de premios de este domingo.

Ed Sheeran, Maluma e Imagine Dragons serán entonces los principales responsables de ponerle fuego a las actuaciones, en una gala que además podría coronar a Justin Bieber como rey de la música en 2021.