gastronomía

Comidas guatemaltecas: ¿cuáles son las más tradicionales?

Los sabores propios del país tienen características que evidencian la fusión cultural. La variedad casi infinita de platillos tanto dulces como salados ofrecen opciones para todos los gustos.

¿Cuál es el origen del fiambre, presente en la mesa de los guatemaltecos el Día de Todos los Santos y Día de los Fieles Difuntos?

El fiambre rojo se disfruta una vez al año y se diferencia del blanco ya que este lleva remolacha. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)

En pocos días, miles de guatemaltecos degustarán del fiambre, esa comida que se consume casi exclusivamente durante los dos primeros días de noviembre y que, con el tiempo, ha adquirido un carácter tradicional. Su mezcla de ingredientes, que incluye verduras, legumbres y especias que se cultivan en el país, además de carnes de diversos tipos, encurtidos y aliños lo hacen sumamente particular y diferente a la mayoría de los platillos guatemaltecos tradicionales.

Precisamente esa riqueza que fusiona elementos que ya eran consumidos por los pueblos originarios del país y algunos que fueron traídos por los españoles hizo que el 13 de octubre de 2019, el Ministerio de Cultura y Deportes declarar los conocimientos y procesos de elaboración del fiambre como Patrimonio Cultural Intangible de la Nación.

De esa manera, el fiambre adquirió el mismo estatus del que ya gozaban el pepián, el kak'ik, el jocón y el mole de plátano, cuyos saberes y procesos fueron reconocidos juntos, a través del Acuerdo Ministerial 801-2007, de 26 de noviembre de 2007.

En 2015, la distinción le llegó al pinol, guiso que se come en todo el país, pero tiene especial arraigo en las poblaciones de Sacatepéquez. . Sus procesos y conocimientos necesarios para elaborarlo quedaron oficializados como bien patrimonial, por medio del Acuerdo Ministerial 756-2015. Lo mismo sucedió con el chojín bataneco de la Villa de San Sebastián, Retalhuleu, que en 2023, fue reconocido con el Acuerdo Ministerial 417-2023.

Además de platillos, el chocolate de Mixco obtuvo el reconocimiento el 5 de agosto de 2009.

Estos platillos son populares en toda Guatemala. Sin embargo, cada uno tiene su origen en distintas regiones del país. El pepián es reconocido como propio de Chimaltenango; el kak'ik es tradicional en Cobán, Alta Verapaz; el jocón es atribuido a Huehuetenango y el mole de plátano se dice que proviene de San Marcos.

Ingredientes y procesos en común

De acuerdo con el libro digital Ruta gastronómica, editado por el Ministerio de Cultura y Deportes, los recados guatemaltecos se elaboran a partir de una amplia variedad de ingredientes, que incluyen hierbas, especias, chiles, semillas, frutas y vegetales. Cada región de Guatemala tiene sus propias variantes de recados, con ingredientes distintivos que reflejan la diversidad geográfica y cultural del país. Algunas variedades conocidas de recados incluyen el recado rojo, el recado negro, el recado blanco y el recado verde, cada uno con sus sabores y usos particulares.

Entre los procesos tradicionales que se reconocen se encuentran el tatemado (tostados idealmente en comal) al que se somete a la pepitoria, el ajonjolí, el maíz, chiles y canela, según la receta. Además, se utilizan, en la elaboración, espesantes naturales como la masa de maíz.

En el caso del chojín bataneco se utiliza una técnica conocida como chojinear que, según el Diccionario de Americanismos de la ASALE, significa asar la carne a fuego lento para que tome un sabor ahumado, antes de integrarla al platillo.

Platillos para celebrar el día de la Virgen de Guadalupe (Juan Diego González)
Una de las comidas que tienen gran demanda en las ferias del país son las garnachas. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)

Gran variedad

Además de estos platillos que ya han alcanzado el reconocimiento oficial, hay mucho más que representan áreas distintas del país tales como el cocido de res, las hilachas, el caldo de pata, el bacalao a la vizcaína (que se come en Semana Santa), frijoles blancos con cerdo, frijoles blancos con pepesca, el subanik (Ilamado plato de los dioses), entre muchos otros.

Todos los anteriores requieren procesos bastante complejos por lo que se consideran comidas completas que deben degustarse en una mesa. Sin embargo, la gastronomía del país también ofrece opciones para quienes llevan prisa o solo deben calmar el hambre de media mañana o tarde. Ahí entran en juego los llamados "antojitos".

Entre estos se encuentran, por ejemplo, las garnachas, las tostadas de salsa, frijol y guacamol; los tacos dorados, los chuchitos, los tamales, paches y dobladas.

La variedad de dulces tampoco se queda atrás. Aunque el único postre reconocido como patrimonio es el mole, en esta clasificación también se incluyen los rellenitos de plátano y frijol, los jocotes, chilacayotes y cometes en miel. Además de los llamados dulces típicos como las canillitas de leche, los colochos de guayaba, las bolitas de miel, las melchochas, mazapanes y espumillas, entre muchos otros.

ESCRITO POR:

Ana Lucía Mendizábal Ruiz

Ana Lucía Mendizábal

Periodista de Prensa Libre, especializada en temas de cultura, espectáculos y bienestar con más de 30 años de experiencia.