Los 25 artistas del elenco son destacadas figuras del patinaje mundial; incluso algunos han participado en las últimas olimpiadas de invierno y en varios campeonatos de patinaje artístico de Rusia y Europa.
El grupo se ha presentado en más de cinco mil ocasiones por todo el mundo. Entre su repertorio se encuentran obras clásicas como La bella durmiente, El lago de los cisnes, Romeo y Julieta y Cenicienta.
Oksana Kordiyaka, representante del ballet en América Latina, manifestó que El Cascanueces —clásico de la época de fin de año— es solo una parte del espectáculo, en el que los integrantes realizan varios giros vertiginosos, secuencias con objetos geométricos, alzados riesgosos que, “en muchas ocasiones, generan escalofríos al espectador”.
Kordiyaka destacó que una de las artistas del ballet, Irina Ucenka, es la primera patinadora en el mundo que ejecuta acrobacias sobre el hielo, espectáculo que estaba reservado anteriormente solo para el género masculino.
“Muchos piensan que patinar es fácil, pero, en realidad, es muy difícil mantener el equilibrio sobre el hielo, y aún más saltar y dar vueltas en la pista”, explicó Kordiyaka.
Más de 300 vestidos y una laboriosa decoración complementan el escenario, elaborado y pintado a mano por artesanos rusos.
Clásico musical
La música de El Cascanueces (1892) —compuesta por Piotr Ilich Tchaikovsky— es sumamente melódica y llena de matices que integran su innovadora orquestación.
Toda esa magia y ensueño serán representados sobre un escenario preparado con cuatro mil litros de agua y 11 toneladas de hielo, creado por una maquinaria traída de Rusia.
Esta obra conjuga una partitura con una historia que permite soñar hasta el punto de hacer sentir niños a los espectadores.