Escenario
Francisco Méndez: Cuando la gente lee y discute, eso es satisfactorio
Apasionado por escribir y leer, Francisco Alejandro Méndez compartió su amor por también por la docencia, el deporte y los perros.
Francisco Méndez también era amante de la docencia, el deporte y los perros. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
En dos entrevistas realizadas a Francisco Alejandro Méndez por los periodistas José Andrés Ochoa, en 2017 (cuando recibió el Premio Nacional de Literatura) y Pavel Arellano, en 2024 para Revista D, el escritor contó acerca de cómo comenzó a escribir, su amor por la docencia, el deporte y los perros, y algunos aprendizajes que tuvo a lo largo de vida.
Sus inicios y su convicción
"Yo comencé siendo lector, pero lo que me motivó a escribir fue el deporte, porque a veces me lesionaba y tenía que estar algunos días en reposo, por lo que agarraba la máquina de escribir y me ponía a escribir historias de deportistas.
Quizás una de ellas es que uno tiene que ser testarudo y creer en lo que uno hace, porque uno se encuentra siempre con gente que le dice 'No te dediques a tal cosa, mejor haz otra cosa'.
Si uno cree en algo y cree que lo va a hacer, hay que hacerlo, independientemente de si uno gana o no reconocimiento.
Creo yo que el escribir es un acto de comprender nuestro país, de comprender nuestra sociedad. Cuando escribo ofrezco un pedazo de una realidad que pudo haber sido posible en una historia y que de alguna u otra manera es una forma de reflexionar en temas como la justicia, la violencia, la violencia de género y tantos otros que se viven diariamente".
“En mi época periodística aprendí lo que significa la humildad. El hecho de tener un premio o que traduzcan tus obras no te hace ser más o mejor que otro escritor, solo hay que seguir aprendiendo y tener mucha ambición”.
Francisco Alejandro Méndez, escritor, periodista y catedrático
Su gusto por el ambiente literario
"Me gusta. Cuando comparto una mesa con Estuardo Prado, Javier Payeras, Juan Pablo Dardón, me siento como 'wow'. Son buenos 'brothers', sobre todo porque nuestras propuestas son interesantes para la gente. También presentar libros afuera de Guatemala es fabuloso. Aquí la gente puede decir que 'este porque tiene amigos', o 'por su familia, pero afuera es bien lindo'.
Por la literatura he viajado mucho. Me han publicado obras en España, en Francia… He podido ir. Es interesante. Me tradujeron un libro en francés y me invitaron a Lyon, en Francia, y me sentía alguien importante porque fui a varios pueblos franceses presentando el libro; algunos ya lo habían leído.
Para mí fue lindo presentar mi cuento Morgan (…) Lo presente en un teatro de Lyon creado en la edad media. Entraron 30 personas vestidas de negro con cantos gregorianos, un chavo leía fragmentos de Morgan y ellos lo cantaban en francés. Para mí eso fue como 'bueno, ya me puedo morir tranquilo' (ríe). Mas allá de eso, el hecho de conocer gente extraordinaria en la literatura, de poder crecer artísticamente, eso es algo muy satisfactorio”.
Rilke, el perro que se llamaba como el poeta alemán
"… compré mi primer weimaraner, que llamé Rilke, en honor al poeta alemán, y fue un gran perro. Entonces me gustaba llevarlo a las exposiciones y que compitiera.
Con el paso del tiempo decidí, con una compañera, ir a traer perros fuera de Guatemala, a Colombia. Los primeros fueron los pointer ingleses, traídos de un famoso criadero que se llama Monilus, y después fui a Argentina a traer un weimaraner y otro pointer de México.
Nos hicimos con una cantidad de perros que estaría entre los 35 y 40. Ha sido una experiencia maravillosa".
Campeón centroamericano de tenis de mesa
“Yo he sido muy testarudo y pasional cuando me entrego a determinada actividad, y precisamente en el tenis de mesa, desde que tuve 15 años, me inscribí en la Federación y a los 17 fui campeón centroamericano. Estuve en la selección y me dio la oportunidad de viajar por muchos países a competir por el nombre de Guatemala. Es un deporte que yo amo hasta la fecha; es el deporte de mi vida. No es muy popular, lamentablemente, en Guatemala, pero es de los deportes más completos que hay”.
Estudioso de Miguel Ángel Asturias
"Pase cinco meses en ese país [Francia] para hacer una investigación sobre los manuscritos de Asturias. Fui a revisarlos, a hacer una selección para algunas publicaciones y exposiciones que se darán. Con esa investigación fui de lo más feliz del mundo. Imagínate ir a Francia, a la biblioteca todos los días a revisar los manuscritos de nuestro Nobel de Literatura. A mí me pasaban el material con guantes y mucha seguridad. Yo iba pidiendo listas de lo que quería ver. Aunque un día se me acerco la muchacha que me entregaba el material y me pone en la mesa la medalla del Premio Nobel de Literatura y el diploma. Para mí, eso era para 'echar las de cocodrilo'. Fue muy significativo porque no toda la gente ha podido ver esa medalla. Eso me causo mucho sentimiento y envidia, porque Asturias fue un escritor sumamente leído fuera de Guatemala. Aquí ha costado mucho".
“Me encanta compartir mis conocimientos”

"Mas que ensenar, me encanta compartir mis conocimientos. He logrado sobrevivir dando clases en varias universidades. Mi máxima satisfacción es haber tenido estudiantes que ahora están en medios de comunicación, que escriben, que han publicado. Cuando veo eso pienso que al menos puse un grano de arena en cada uno de ellos. En las universidades a veces uno esta un dóa y el otro ya no, pero los alumnos están siempre. La investigación también me encanta, pero el problema es que en Guatemala no hay recursos para la investigación. O por lo menos no los suficientes. En Guatemala hay mucho que estudiar".
Trayectoria de Francisco Méndez
- Premio Único de Cuento en el certamen de Santa Lucía Cotzumalguapa, a nivel de Centroamérica y México, en 1992.
- Único del Certamen Anual de Periodismo Cultural, Carlos Benjamín Paiz Ayala, en 1994.
- Periodista del Año, Prensa Libre, 1997
- Cursó un doctorado en Letras por la Universidad Nacional de Costa Rica.
- Obtuvo una especialización en Literatura Contemporánea por la Universidad de Louisville, Kentucky.
- Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias en 2017.

