Blake siempre remó contracorriente y en su época se ganó a pulso una fama de loco y radical por sus ideas en defensa del poder de la imaginación frente a la razón del neoclasicismo.
Además, el artista enarbola el arte como bandera del cambio social, pues abomina del comercio de esclavos, como refleja en su obra plástica y literaria.
Las poesías de Blake ?todo un diario de su vida espiritual y mística ilustrado con dibujos y pinturas góticos de extraordinaria expresividad? figuran entre las más originales de la lengua inglesa.
Así pues, con motivo de la efeméride de su nacimiento, Londres se ha volcado este año en la organización de exposiciones y actos que, en palabras del crítico Andy McSmith, del diario The Independent, lo encumbran como ?uno de los mayores visionarios del Reino Unido? y ?un hombre que se adelantó a su tiempo?.