Vida

Esencias de Oriente

Perfumarse no es un capricho reciente. Bálsamos, aceites, frutas y derivados minerales eran productos naturales de embellecimiento en la antigüedad. Cleopatra conocía los efectos afrodisíacos de la combinación de musgo y algadi con los que se perfumaba para seducir a Marco Antonio.

El paso del perfume desde Oriente a Europa Occidental se produjo con las cruzadas.

¿Cómo llegaron?

De China llegaron en barco loto, azafrán, eucalipto y violeta.

Los nardos y jazmines hebreos siempre fueron codiciados, igual que el cedro libanés, el sándalo, jengibre e incienso indios o el áloe egipcio.

Las esencias no han sido ajenas a los rituales religiosos.

Las liturgias de las distintas religiones han tenido siempre un olor característico: el incienso egipcio, el jazmín hindú, la mirra cristiana, la quema de resinas y maderas aromáticas budistas o el áloe sintoísta son algunas de las sustancias naturales que se utilizan en estas ceremonias.