Vida

Mientras el virus se dispara, los jóvenes representan una cantidad ‘perturbadora’ de casos

La gente joven constituye un porcentaje cada vez mayor de los nuevos casos de coronavirus en ciudades y estados donde se está disparando el virus, una tendencia que ha alarmado a funcionarios de salud pública y ha renovado las súplicas de que se usen cubrebocas y se mantenga el distanciamiento social.

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Gente en la playa en Fort Lauderdale, Florida, el jueves 25 de junio de 2020. (Saul Martinez/The New York Times)

Gente en la playa en Fort Lauderdale, Florida, el jueves 25 de junio de 2020. (Saul Martinez/The New York Times)

CHICAGO — En Arizona, un estado en el que hay una saturación en los sitios donde se aplican pruebas de coronavirus desde el auto, la gente de entre 20 y 44 años representa casi la mitad de todos los casos. En Florida, donde se rompen récords de nuevos casos todos los días, la edad promedio de los residentes que han dado positivo por el virus ha bajado a 35 años, en comparación con el promedio de 65 años de marzo.

Además, en Texas, donde el gobernador puso en pausa el proceso de reapertura el jueves debido a que empezaron a llenarse los hospitales, los jóvenes representan la mayoría de los nuevos casos en varios centros urbanos. En el condado de Cameron, donde están Brownsville y el pueblo turístico de South Padre Island, la gente menor de 40 años constituye más de la mitad de los casos recién reportados.

“Está claro que la proporción de gente más joven parece haber cambiado de manera drástica”, comentó Joseph McCormick, profesor de epidemiología en la Escuela de Salud Pública UTHealth de Brownsville. “De verdad es bastante perturbador”.

El patrón está llamando la atención de alcaldes, gobernadores y funcionarios de salud pública, y es una señal preocupante para las ciudades y las instituciones conforme se acerca el otoño. El aumento de casos entre la gente joven podría complicar los planes de los líderes que están ansiosos por abrir escuelas y universidades, reanudar eventos atléticos y regresar a la vida normal y a una economía totalmente funcional.

Los incrementos podrían reflejar una simple realidad: muchos estados han reabierto bares, restaurantes y oficinas, así que el coronavirus se ha podido propagar con mayor facilidad en las comunidades, también entre más gente joven. Sin embargo, según expertos, también es más probable que las personas de entre 20 y 40 años salgan a socializar, y esto genera inquietud de que los jóvenes asintomáticos puedan contagiar el virus a estadounidenses más vulnerables en una época en la que se están disparando peligrosamente los casos en el sur y el oeste del país.

El jueves, Robert Redfield, el director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, mencionó que la gente joven había ayudado a incrementar las infecciones conocidas de coronavirus, y que, en el pasado, muchas de esas infecciones no fueron diagnosticadas.

El miércoles, Estados Unidos registró 36.975 nuevos casos, un nuevo punto máximo de casos diarios, mientras el país enfrentaba una nueva etapa de la crisis dos meses después del pico anterior de finales de abril. El resurgimiento amenaza de manera más inmediata a los estados que reabrieron relativamente pronto en el sur y el oeste. Esta semana, Alabama, Florida, Oklahoma, Carolina del Sur y Texas reportaron sus totales más altos en un solo día, al igual que Montana y Utah. El jueves, incrementaron los casos en 29 estados.

Adriana Carter, de 21 años, es una de las recién infectadas.

Según Carter, durante muchas semanas de esta primavera, tomó medidas para limitar su exposición, comía casi siempre en su apartamento en San Marcos, Texas, y usaba cubrebocas al entrar y salir de las tiendas. En una manifestación de Black Lives Matter a la que asistió, la mayoría de la gente usó mascarillas.

No obstante, después de una semana particularmente larga en la que tuvo que hacer malabares con las clases de verano y su trabajo en una clínica de oftalmología, un sábado por la noche de inicios de junio, Carter se arriesgó y se reunió con una amiga en Square, un popular distrito de bares en el centro. Aunque tuvieron el cuidado de evitar los lugares más llenos, decidieron no usar cubrebocas para disfrutar de sus bebidas dentro de los recintos y soportar el calor de Texas.

Días más tarde, su amiga despertó sintiéndose mal. Ambas dieron positivo en el virus.

Aunque el efecto del coronavirus en la gente joven “podría no estar muy asociado con la hospitalización y la muerte, sí actúan como transmisores hacia individuos que, de hecho, podrían estar en mayor peligro”, comentó Redfield.

En Florida, un lugar que ha destacado por ser un foco preocupante de infección, los bares reabiertos han sido una fuente de contagio entre los jóvenes. El estado cerró Knight’s Pub, un popular bar cercano a la Universidad de Florida Central en Orlando, después de que 28 clientes y 13 empleados contrajeron el virus.

En el condado de Miami-Dade, el número de casos conocidos de coronavirus entre personas de 18 a 34 años se quintuplicó en un mes, a más de 1000, señaló esta semana el alcalde Carlos Gimenez.

“Se creen invencibles”, opinó, y agregó que muchos de los infectados no presentan ningún síntoma.

Sin embargo, corren un peligro mayor, si tienen sobrepeso, diabetes y otros padecimientos, explicó. Casi una tercera parte de los pacientes con coronavirus en el sistema público Jackson Health System era de ese grupo etario, y más o menos la mitad tenía un alto índice de masa corporal, mencionó Gimenez.

En el condado de Dallas, la gente de entre 18 y 40 años ha constituido el 52 por ciento de los nuevos casos reportados desde inicios de junio, un brinco en comparación con el 38 por ciento que representaba la gente joven en marzo, de acuerdo con datos del condado.

Al mismo tiempo, la gente mayor ha comenzado a representar una porción menor del total de gente que ha dado positivo por el virus. En junio, la gente mayor de 65 años ha representado el ocho por ciento de los nuevos casos confirmados en el condado de Dallas, una disminución si se le compara con el dieciséis por ciento de marzo.

La situación es especialmente perturbadora en el condado de Hays, hogar de la Universidad Estatal de Texas en San Marcos. Desde inicios de junio, los casos de coronavirus se han disparado a 2100 esta semana, en comparación con los 371 cuando comenzó el mes. Las personas de veintitantos ahora representan más de la mitad de los casos conocidos, según los funcionarios.

En Arizona, el aumento de infecciones ha puesto nerviosa a mucha gente, incluidos algunos residentes de entre 20 y 40 años.

En Arcadia, Arizona, Ian Bartczak, de 31 años, comentó que no se sentía cómodo cenando en restaurantes y estaba consternado de ver multitudes de jóvenes apretujados en los patios y los bares de un distrito comercial cerca de su casa.

“Todo se reduce a distinguir entre querer y necesitar”, opinó Bartczak, quien trabaja para una empresa de tecnología especializada en educación. “¿Tienes que ir con tus amigos a una gran fiesta en una piscina o al club nocturno El Hefe?”.

Su punto de vista ha causado incomodidad entre algunos de sus amigos, comentó. Ha rechazado invitaciones para ir a comer sushi, y lo han desconcertado amigos que decidieron visitar casinos.

“Ha afectado algunas de mis relaciones porque no me reúno con ellos o me enojo un poco”, comentó. “¿Por qué no estás dispuesto a ayudar a la ancianita detrás de ti que podría tener un sistema inmune frágil? ¿O ayudar a disminuir nuestros casos para que podamos mejorar nuestra economía?”.

El uso de cubrebocas al andar en patineta, en el área de la playa de Venice en Los Ángeles, el miércoles 24 de junio de 2020. (Bryan Denton/The New York Times)