Entre los beneficios de sacar al perro está el de mejorar la convivencia, su salud y equilibrio emocional.
El promedio diario para un perro de poca energía es de dos paseos de 20 minutos cada uno, todos los días. Si es más activo, necesita dos paseos diarios de 30 minutos, en trote. Pueden ser más largos.
Cuando la mascota salga de paseo y el amo lo quiera soltar, debe hacerlo en un ambiente seguro, donde no transiten vehículos o haya perros agresivos.
Si los paseos se convierten en rutina, el perro sabrá que a ciertas horas del día van a pasar tiempo juntos. No hay que olvidar que el collar o el arnés deben ser cómodos y la correa, resistente. El can debe ser hidratado debidamente durante las caminatas.