Después de tantos gritos se cansó y decidió sentarse.
De repente oyó unas voces y con mucha curiosidad puso atención a lo que se estaba platicando. Entonces se dio cuenta de que hablaban dos mujeres:
Decían:
-Mira Ichaj (yerba), ¿por qué todas las personas dicen: -Me llevo esta yerba, porque es muy deliciosa?.
-Después de cortarte te lavan y quedas bien aseada -Dijo Ab’ix la milpa a la quilete.
Ichaj dijo: -Eso no es así Ab’ix, tú eres quien les da vida a todas las personas; mientras que a mí me buscan solamente las personas pobres.
-No -dijo Ab’ix-, a veces yo me pongo triste porque mis hijos ya no me agradecen, ya no me dan regalos como hacían los ancianos. Ahora me llevan a un lugar donde me muelen después me hacen tortillas y me tiran en cualquier lugar.
Cuando terminó la conversación, la señora se dio cuenta de que platicaban una milpa y una plantita de quiletes.
La señora se asustó y corrió hacia su casa para contarle a su familia lo que había escuchado. Lo que la señora escuchó y vio, llegó a oídos de todo el pueblo.
Desde entonces la gente pronunció la palabra Xajan (no es correcto), y nació la prohibición de maltratar las tortillas y pasarse sobre cualquier alimento.
Así se evita la perdida de respeto y la escasez de la comida.
Revista kukuy / Centro Maya Saqb´E.