Asombro culinario
En el fruto se delínea la leyenda que se desea destacar, con un lapicero metálico, sin tinta. Con un cuchillo torneador se perfora el contorno de las letras para darles forma y profundidad. Esta operación debe hacerse con mucho cuidado, dada la fragilidad de algunas frutas. La profundidad del corte no debe ser más allá de la corteza.
Para retirar los pedazos que sobran y tornear las letras se utiliza una gubia. El texto debe quedar resaltado al terminar de tallar.