Motivos saludables para celebrar el Día del Huevo

El Día Mundial del Huevo se celebra el segundo viernes de octubre, fecha en la que se destacan las propiedades nutricionales que aporta este alimento al organismo.

Publicado el
La calidad lipídica del huevo favorece al correcto funcionamiento cognitiva. La mayor parte de la grasa del huevo es insaturada.
La calidad lipídica del huevo favorece al correcto funcionamiento cognitiva. La mayor parte de la grasa del huevo es insaturada.

El huevo puede contribuir a un mejor desempeño cognitivo al aportar nutrientes esenciales para el funcionamiento y mantenimiento de la salud del sistema nervioso.

Entre los nutrientes que pueden jugar un papel importante en relación con la función cognitiva se pueden destacar:

Proteínas

El huevo proporciona una elevada cantidad de proteínas de alta calidad, lo que tiene trascendencia en relación con la función mental, pues algunos aminoácidos participan como precursores en la síntesis de neurotransmisores.

Además, proporciona cantidades elevadas de triptófano, precursor del neurotransmisor serotonina (que condiciona el estado de ánimo,  la  función cognitiva,  la  atención,  la percepción del dolor y el consumo de alimentos). Algunas investigaciones demuestran que al consumir  proteína de huevo se logra un incremento de triptófano suficiente como para lograr un beneficio en la conducta o función cognitiva.

Calidad de la grasa y aporte de ácidos grasos

Diversas investigaciones han puesto de relieve  la  importancia de la  calidad  de  la grasa de la dieta y del aporte de ácidos grasos para el desarrollo del cerebro y salud mental. Algunos estudios señalan que los niños de madres que ingieren suplementos de ácidos grasos omega-3  tienen mejores  resultados en diferentes pruebas mentales, desarrollo   psicomotor,  coordinación  ojo-mano y agudeza auditiva a los 4 años.

La ingesta de estos ácidos grasos en la etapa preescolar también puede ser beneficiosa en la prevención de déficits de atención e hiperactividad y en el aumento de la capacidad de aprendizaje y del rendimiento académico.

En personas de edad avanzada se ha encontrado una asociación entre bajas concentraciones  en  sangre  de  algunos ácidos grasos omega-3 (como el DHA) y un aumento en el riesgo de alzhéimer.

Se ha planteado la posibilidad de que suplementando con DHA se reduzca la acumulación del péptido beta-amiloide y el daño oxidativo, que corrijan muchas de las sinapsis deficientes y mejore la función cognitiva. Por lo tanto, la grasa ingerida y el aporte de ácidos grasos omega-3 podría ser eficaz en la prevención de esta enfermedad.

El huevo tiene un bajo contenido de grasa saturada y  una calidad  lipídica  muy favorable, tanto en relación con la salud cardiovascular como con la función cognitiva, al aportar una cantidad elevada de grasa monoinsaturada y poliinsaturada y  también ácidos grasos omega-3.

La   doctora  Rosa   María   Ortega   Anta,   catedrática   de   Nutrición   y Bromatología   de   la   Facultad   de   Farmacia   de   la   Universidad Complutense de Madrid, nos informa sobre los nutrientes presentes en el huevo que están implicados en la mejora de la función cognitiva.

Colina

El huevo es la mejor fuente dietética de colina, un nutriente necesario para el desarrollo y normal funcionamiento de las células.  

La  colina puede formar acetil colina, que es un neurotransmisor y un factor que permite mantener estructuras cerebrales, también puede ser utilizada para formar membranas necesarias  para  la  función   cerebral   y además es un donante de grupos metilo, lo que condiciona el metabolismo de la homocisteína y la posibilidad de metilación a nivel cerebral, procesos que condicionan la estructura y función cerebral.

Un   aporte   suficiente   de   colina   en   el embarazo es importante para prevenir defectos del tubo neural e interviene en el desarrollo del cerebro del feto y del recién nacido.   También   juega   un   papel   en   la función de la memoria a lo largo de la vida y en  personas  de  edad avanzada.  Sin embargo, un elevado porcentaje de la población (90 por ciento, especialmente gestantes y lactantes) tienen bajas ingestas de las recomendadas.

Nutrientes antioxidantes

El deterioro cognitivo se ha asociado con mayor estrés oxidativo y con deficiencias en antioxidantes. De hecho, en algunas enfermedades degenerativas como el Alzheimer se produce un daño oxidativo en los capilares que riegan el sistema nervioso y algunos autores proponen que el deterioro cognitivo se podría prevenir o retrasar aumentando el contenido de antioxidantes en la dieta.

En este sentido el huevo proporciona diversos nutrientes antioxidantes (vitaminas B2 y E, betacaroteno, zinc y selenio) y también puede colaborar en la protección cognitiva por esta vía.

Algunos de los nutrientes con mayor impacto en la función cognitiva (proteínas, energía, ácidos grasos omega-3, hierro, zinc, yodo, selenio, vitamina A, colina y folatos) están en cantidad significativa en el huevo, por lo que seguir las pautas de consumo recomendado puede ser esencial en algunas personas con problemas nutricionales.