Salud y Familia

Corona de adviento: significado, cómo rezarla y cuál es el orden de las velas

La corona de Adviento es un símbolo de preparación a la Navidad. Encuentre acá las lecturas para rezarla los cuatro domingos de este año 2022.

Corona de adviento: significado, cómo rezarla y cuál es el orden de las velas

La corona de Adviento es un símbolo cristiano de la iglesia católica de gozosa esperanza que nos prepara para la Navidad. (Foto Prensa Libre: Kalisa Veer / Unsplash)

El adviento en latín significa “venida” y es el tiempo de preparación antes de la Navidad que comienza cuatro domingos antes de la Navidad .  Este año 2022 inicia este 27 de noviembre  y termina el 18 de diciembre.

La tradición cristiana conserva la Corona de Adviento, un círculo trazado con cuatro velas moradas, que es el color litúrgico que representa la actitud de conversión con la cual nos preparamos para la venida del Señor, y una en el centro de color blanco, que es propio de la Navidad.

Cada uno de los cuatro domingos de Adviento se enciende una vela para significar el desarrollo progresivo de la presencia de Dios en la historia humana, hasta llegar al nacimiento de Jesús, simbolizado en la vela blanca del centro que se enciende en Nochebuena. Representa a nuestro señor Jesucristo como la luz que nos libera de la oscuridad espiritual.

Se sugiere que la corona se ubique en un lugar donde todos puedan verla para que cumpla su función de expectativa y recuerde que es tiempo de preparación.

Acuerde con todos los miembros de la familia un horario para rezar los domingos, así todos lo conocerán de antemano y estarán disponibles.

Distribuya de acuerdo a las edades la oración o hagan turnos para cada domingo, así toda la familia participará.

Los colores de las velas de Adviento

Los colores y la disposición de las Corona de Adviento pueden variar.  Lo más importante, afirma el padre Oswaldo Chacón, vicario de Nuestro Santuario del Cerrito del Carmen, es el espíritu con que se reza la corona.

Se utilizan tres velas moradas (el color por excelencia de la conversión) o rojas, y una rosada, en cuyo caso esta última se enciende el tercer domingo de Adviento, cuyas lecturas invitan al gozo espiritual.

La quinta vela (cirio blanco) al centro es para encender en Nochebuena.

También se utilizan estos colores y en este caso se van encendiendo en este orden:

  1. Morado: significa conversión
  2. Verde: por la esperanza
  3. Rosada: es la alegría porque se acerca el nacimiento de Jesucristo
  4. Roja: también tiene un significado de alegría
  5. Blanco: es el color de la presencia de Dios
Corona de adviento: significado, cómo rezarla y cuál es el orden de las velas
Corona de Adviento del Santuario de la Virgen del Cerrito del Carmen. (Foto Prensa Libre: Cortesía padre Oswaldo Chacón)

 

LA ORACIÓN DE LA CORONA DE ADVIENTO

Cada semana sigue el mismo esquema, solo va cambiando la lectura y reflexión.

La primera semana se enciende la primera vela. En las siguientes semanas antes de encender la nueva vela, se encienden las de los domingos anteriores. Con una vela ya encendida se enciende la nueva.

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO

INICIO: Se canta o escucha un villancico o cántico navideño.

GUÍA: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

ACTO DE CONTRICIÓN

GUÍA: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores (Breve pausa)

TODOS:

“Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes hermanos que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos, que intercedan por mí ante Dios, Nuestro Señor. Amén.”

Lectura del santo evangelio según san Marcos (13,33-36)

“Por lo tanto, manténganse ustedes despiertos y vigilantes, porque no saben cuándo llegará el momento. Manténganse ustedes despiertos, porque no saben cuándo va a llegar el señor de la casa, si al anochecer, a la medianoche, al canto del gallo o a la mañana; no sea que venga de repente y los encuentre durmiendo. Lo que les digo a ustedes se lo digo a todos: ¡Manténganse despiertos!” Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor, Jesús

BREVE REFLEXIÓN

GUÍA: Vigilar significa estar atentos, salir al encuentro del Señor, que quiere entrar, este año más que el pasado, en nuestra existencia, para darle sentido total y salvarnos. (Pausa para meditar)

ENCENDIDO DE LA CANDELA

GUÍA: Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que enciende su lámpara para salir, en la noche, al encuentro del amigo que ya viene. En esta primera semana de Adviento queremos levantarnos para esperarte preparados, para recibirte con alegría. Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen. Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú traes la luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera. ¡Ven, Señor Jesús! Vamos a encender, como familia, esta CORONA con que iniciamos el tiempo de Adviento. Sus luces nos recuerdan que Jesucristo es la LUZ DEL MUNDO. Su color verde significa la vida de la gracia y la esperanza de ser mejores y unirnos más como familia. Por ello, al ir encendiendo, semana tras semana, los cirios de la corona, debe significar nuestra gradual preparación para recibir la luz de Navidad. Por eso, hoy primer domingo de adviento, encendemos la primera vela.

PADRE NUESTRO… DIOS TE SALVE… Y GLORIA (Tomados de la mano)

 

SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro (2 Pedro 3,13-14)

“Nosotros esperamos según la promesa de Dios cielos nuevos y tierra nueva, un mundo en que reinará la justicia. Por eso, durante esta espera, esforcémonos para que Dios nos halle sin mancha ni culpa, viviendo en paz”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor

(Pausa para meditar)

BREVE REFLEXIÓN

GUÍA: Los profetas mantenían encendida la esperanza de Israel, esperando al Mesías prometido. Nosotros, como cristianos, reconocemos a Jesucristo como el enviado del Padre. Por eso, en este tiempo, al recordar su nacimiento lo reconocemos como el Mesías salvador del Mundo y nos abrimos a la nueva esperanza de que el Señor volverá. Por eso, cada uno de nosotros, esta llamado por el Señor, para que florezcamos, para que nazcas y mantengas en nuestro corazón encendida la esperanza: ¡Ven pronto, Señor! ¡Ven, Salvador! ¿Qué puede a cambiar en nosotros en este Adviento? ¿Se notará que creemos de veras en Cristo? ¿Cómo debemos celebrar su nacimiento? ¿Qué significa para nuestra familia que Dios se hizo hombre como nosotros?

ENCENDIDO DE LA CANDELA

Guía: Hemos comenzado un nuevo año litúrgico con el tiempo de Adviento, tiempo de preparación y espera, por eso, encender, semana tras semana, los cirios de esta corona debe ser un reflejo de nuestra gradual preparación para recibir al Señor Jesús en la Navidad. Se acerca la gran fiesta del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo en Belén y en nuestro hogar. Por eso, hoy segundo domingo de adviento, encendemos la segunda vela.

 

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (I Tes 5,23)

“Que el propio Dios de la paz los santifique, llevándolos a la perfección. Guárdense enteramente, sin mancha, en todo su espíritu, su alma y su cuerpo, hasta la venida de Cristo Jesús, nuestro Señor”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor

(Pausa para meditar)

BREVE REFLEXIÓN

GUÍA: Los hombres de hoy no verán en persona a Cristo en esta Navidad. Pero sí verán a la Iglesia y nos verán a nosotros. Por eso, debemos celebrar estas fiestas de fin de año como fiestas de fe y no como celebraciones paganas. ¿Habrá más luz, más amor, más esperanza reflejada en nuestra vida para que otros puedan creer en Él?

En las tinieblas se encendió una luz, en el desierto clamó una voz. Se anuncia la buena noticia: ¡El Señor va a llegar! ¡Preparen sus caminos, porque ya se acerca! Adornen su alma como una novia se engalana el día de su boda. ¡Ya llega el mensajero! Juan Bautista no es la luz, sino el que nos anuncia la luz. Al encender las candelas de la corona, cada uno de nosotros quiere ser antorcha tuya para que brilles, llama para que ilumines. Ven, Señor, a salvarnos, envuélvenos en tu luz, caliéntanos en tu amor.

ENCENDIDO DE LA CANDELA

GUÍA: El tercer domingo de Adviento es llamado “domingo de la alegría” como signo de gozo, la Iglesia nos invita a alegrarnos porque ya está cerca el Señor. Preparémonos a recibir a nuestro salvador uniéndonos con toda la Iglesia en este tiempo de espera. El Señor está cada vez más cerca y debemos estar atentos para recibirlo. Por eso, hoy tercer domingo de adviento, encendemos la tercera candela.

 

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO

Lectura del santo evangelio según san Lucas (2, 1-7)

“Por aquel tiempo, el emperador Augusto ordenó que se hiciera un censo de todo el mundo. Todos tenían que ir a inscribirse a su propio pueblo. Por esto, José salió del pueblo de Nazaret y se fue a Belén, porque José era descendiente de David. Fue allá a inscribirse, junto con María, su esposa, que estaba embarazada. Y sucedió que mientras estaban en Belén, le llegó a María el tiempo de dar a luz. Y allí nació su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales y lo acostó en el establo, porque no había alojamiento para ellos en el mesón”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor, Jesús.

BREVE REFLEXIÓN

GUÍA: La Virgen y san José, con su fe, esperanza y caridad salen victoriosos en la prueba. No hay rechazo, ni frío, ni oscuridad ni incomodidad que les pueda separar del amor de Cristo que nace. Ellos son los benditos de Dios que le reciben. Dios no encuentra lugar mejor que aquel pesebre, porque allí estaba el amor inmaculado que lo recibe. Nos unimos a la Virgen María y a san José con un sincero deseo de renunciar a todo lo que impida que Jesús nazca en nuestro corazón y que se quede en nuestra familia. (Pausa para meditar)

ENCENDIDO DE LA CANDELA

GUÍA: Se acerca la gran fiesta del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo en Belén y en nuestro hogar. El Señor está cada vez más cerca y debemos prepararnos dignamente para recibirlo en nuestros hogares. Por eso, hoy cuarto domingo de adviento, encendemos la cuarta vela.

Oración tomada de la guía de la Parroquia Beata Madre Encarnación Rosal.

Con información de Aciprensa.

ESCRITO POR:

Lucrecia Choy

Periodista de Prensa Libre especializada en temas de bienestar y cultura con más de 20 años de experiencia. Reportera del Año del área de Revistas y Suplementos en 1999.