Un baño de espuma, con velas y música relajante es un placer para cualquier mujer, pero especialmente para la embarazada, ya que además de sus efectos calmantes, ayuda a relajar molestias en la espalda y en las piernas. También se recomiendan los masajes relajantes.
No hay que temer compartir preocupaciones. Hay muchas mujeres que han tenido las mismas dudas y pueden ofrecer soluciones.
Durante el embarazo se consume más energía, por tanto es más fácil irritarse o estar de mal humor. Para evitarlo, se aconseja dormir bien y las horas necesarias.
Practicar ejercicio físico es bueno para la madre y el bebé a nivel físico y emocional. La natación, el yoga o salir pasear despejarán la mente.
Asesorarse con libros, guías y clases de preparación. Cuanta más información se tenga, más fácil será tomar decisiones sobre el parto y el cuidado del bebé.