Los divertidos trabalenguas para reír y aprender

Los trabalenguas son textos breves con secuencias de palabras agradables al oído en cualquier idioma y una manera divertida de aprender, así como de divertirse.

Los trabalenguas son recursos divertidos y amenos para toda la familia.  (Foto Prensa Libre: Foto de Ketut Subiyanto en Pexels)
Los trabalenguas son recursos divertidos y amenos para toda la familia. (Foto Prensa Libre: Foto de Ketut Subiyanto en Pexels)

Estos juegos de palabras combinan fonemas similares, ponen un reto a la lengua y hacen reír.  Es una opción para todas las edades, para disfrutar momentos entretenidos en familia, en una comunidad o en un salón de clases.

Pero, los trabalenguas no solo tienen ese objetivo.  Alrededor del mundo y en varios idiomas se reconoce que permiten desarrollar las habilidades cognitivas y estimulan la agilidad del pensamiento y la memoria.

Los trabalenguas entran en la categoría de juegos de lenguaje, pero aparte de trabajar el pensamiento abstracto, también algunos hablan de la cultura y en ocasiones es la primera forma en que los niños acceden a las tradiciones de sus países, un canal para conocer los valores y marca cómo es la sociedad, dice Yara Tobar, psicóloga y gerente de editorial Piedrasanta.

Sergio Vargas, filólogo, explica que los trabalenguas están presentes desde que nacemos y son parte de las enseñanzas familiares a manera de juego y luego son parte del proceso de aprendizaje del idioma.  A nivel cultural comenta que también nos enseñan a conocer cómo se hablaba en ciertas culturas en momentos determinados y es posible hacer por medio de ellos una valoración de cómo evoluciona el idioma, así también los trabalenguas escritos recientemente tendrán ese aporte a nivel histórico.

En el continente latinoamericano cada país tiene sus propios trabalenguas que recogen y describen cómo es cada uno de los pueblos.  Están desde los trabalenguas más inocentes hasta algunos con temas más atrevidos y picarescos, dice Vargas.

“A los padres les gusta oír cómo hablamos y disfrutan de esa dificultad al articular en este proceso y es desde ahí que vienen a estar en contacto con la vida de todos”, agrega Vargas.

El experto también comenta que se ha perdido un poco de esta dinámica actividad, “en la educación estamos en un momento que nos miden por competencias y el uso de trabalenguas en definitiva permite el desarrollo de articular y no solo por repetir mecánicamente, es un buen ejercicio para el músculo cerebral y ayuda a establecer asociaciones entre conceptos y fomenta la concentración, sin embargo se está dejando de lado y dándole poca importancia por priorizar contenidos”. Aclara que aunque el ideal es memorizarlos también leerlos es válido.

“Quizá se les consideran ejercicios muy simples, pero  a veces en la simpleza de estos juegos existe un valor real de aquello que aprendemos o enseñamos”, agrega Vargas, quien los ha considerado como instrumento de trabajo y parte del desarrollo de sus clases desde nivel inicial hasta la universidad, incluso dentro de las clases de teatro que ofrece.

Articular bien es un proceso que es posible ejercitar y mejorar a lo largo de la vida, así que no debería abandonarse esta herramienta en ningún momento, comenta el filólogo.

En todas las edades, los trabalenguas son herramientas de aprendizaje. (Foto Prensa Libre: Julia M Cameron en Pexels)

Más allá de la terapia

La terapeuta de lenguaje, Elida Reyes, explica que este también es un recurso en las terapias y los utiliza como una ayuda visual y auditiva para que el cerebro vaya captando lo que deseamos que el niño pronuncie y a su vez se estimula el lenguaje a pesar que lo pronuncie correctamente, “pero el reto será que en su momento lo articule y pronuncie correctamente”, dice.

La profesional explica que al aplicarlo ayuda a fomentar todos los elementos del lenguaje: vocabulario, semántica, vocabulario receptivo y expresivo, lectura, morfosintaxis, morfología y sintaxis.

“Los trabalenguas al igual que las rimas son un recurso de suma importancia para el desarrollo, adquisición del lenguaje en los niños, lo más divertido es que es un juego y podemos usar la creatividad y hacer uso de él,  de mil maneras siempre llevando en mente el objetivo y propósito del porqué estamos utilizando dicho recurso”, explica Reyes.

Los trabalenguas, ayudan a los niños o personas a superar cualquier problema de pronunciación en el lenguaje.  Pero no es el único beneficio, explica Reyes quien comenta que además:

  1. Fomenta la memoria: un niño no podrá decir un trabalenguas si primero no lo memoriza.
  2. Mejora la vocalización: existe un esfuerzo del niño o persona para poder decirlo y vocalizarlo. Y se esfuerza por pronunciarlo mejor cada día.
  3. Es una excelente terapia pero envuelta entre risas.
  4. Fomenta el interés por el lenguaje y la lectura como un nuevo descubrimiento.
  5. Estimula la imaginación: algunos les gusta tanto que ellos mismo crean o inventan sus propios trabalenguas.
  6. Vocabulario: contamos con un sinfín de trabalenguas que en cada uno que se aprende, existen palabras, frases, sílabas nuevas que el niño aprende.

¿Cuál se atreve a aprender?

Aquí le dejamos algunas propuestas para poner el reto en casa.

  1. Yo compro poco coco
    porque como poco coco como
    poco coco compro.
  2. Mariana Magaña desenmarañará
    mañana la maraña que enmarañará
    Marina Mañana.
    ¿Desenmarañará mañana Mariana
    Magaña la enmarañada maraña que
    enmarañó Marina Mañana?
  3. Pepe pecas pica papas
    con un pico,
    con un pico pica papas
    Pepe pecas.
  4. Fui al perejil
    y me emperejilé.
    Para desemperejilarme,
    ¿cómo me desemperejilaré?
  5. El tren de Pajapita pita y puja,
    puja y pita el tren de Pajapita.
  6. Me han dicho
    que has dicho
    un dicho,
    un dicho que he dicho yo.
    Y ese dicho
    que te han dicho,
    que yo he dicho,
    no lo he dicho;
    mas si yo lo hubiera dicho,
    estaría muy bien dicho
    por haberlo dicho yo.
  7. En cacarajicara hay una jícara muy
    desencacarajicada y el que la desencacarajique se le pagará por
    desencacarijador de jícara.

En libros

Compartimos aquí algunos libros para aprender más sobre trabalenguas y otros juegos de palabras.

El libro de los trabalenguas, de Esther Villardon y Paula Blumen, editorial Beascoa.  Este libro tiene diversidad de ejercicios de trabalenguas para memorizar.  Está disponible en papel y formato digital.  De venta en versión papel Sophos y versión digital en Artemis Edinter.

(Foto Prensa Libre: Sophos)

La Gigantona, de Irene Piedra Santa, editorial Piedrasanta.  Una selección del folklore literario latinoamericano. En este libro encontrará trabalenguas, adivinanzas, cuentos de nunca acabar, retahílas, apodos, creencias, seres fantásticos, poesías y romances, refranes y colmos. Disponible en Librería Piedrasanta.

(Foto Prensa Libre: Librería Piedrasanta)

Un poco más de ejercicios

Compartimos también un vídeo para aprender trabalenguas cortos para niños.