Estos son parte de una nueva generación de fármacos que se administran vía oral y fija, lo que facilita su uso en los pacientes y evita los monitoreos rutinarios de la coagulación. Además, presentan una forma más simple de administración, sin restricciones dietéticas ni interacciones con otros medicamentos o alimentos. En comparación con los fármacos tradicionales, estos brindan beneficios que inciden directamente en la calidad de vida de los pacientes.
Salud y Familia
Nuevos anticoagulantes mejoran la calidad de vida
Los anticoagulantes son medicamentos que inhiben la coagulación de la sangre para prevenir el desarrollo de trombos —coágulos— y sus complicaciones como trombosis venosa profunda, accidentes cerebrovasculares, infartos, angina de pecho o embolia pulmonar.
El anticoagulante más común es la warfarina —de administración oral, pero sin dosis fija, la cual se ajusta a cada paciente—, que evita ciertas formas de coagulación, y las heparinas, que interfieren en el proceso de coagulación de la sangre. Sin embargo, hace poco se desarrollaron nuevas terapias anticoagulantes que han demostrado ser más efectivas, seguras y que facilitan la adherencia del paciente al tratamiento.