Salud y Familia
Ozempic y Mounjaro podrían ralentizar la progresión de algunos cánceres, según estudios
Investigaciones exploran si el uso de fármacos GLP-1, contra obesidad y diabetes, benefician a pacientes con ciertos tipos de cáncer.
El uso de fármacos GLP-1 como Ozempic y Mounjaro podría estar relacionado con un menor avance tumoral. (Foto Prensa Libre: EFE/EPA/CJ GUNTHER)
Los fármacos contra la obesidad y la diabetes podrían abrir una línea inesperada en oncología: ralentizar la progresión de algunos cánceres, publicó Infobae, que cita a The Wall Street Journal.
Según esa publicación, el uso de fármacos GLP-1 como Ozempic y Mounjaro se relaciona con un menor avance tumoral y mejores tasas de supervivencia.
Sin embargo, especialistas aclaran que aún no existe prueba de causalidad.
Los agonistas del GLP-1 son medicamentos que ayudan a controlar los niveles de azúcar en sangre (glucosa) en personas con diabetes tipo 2. Algunos de estos fármacos también ayudan a tratar la obesidad, según explica Cleveland Clinic.
Estos medicamentos, relativamente nuevos, suelen administrarse mediante inyección subcutánea, es decir, en el tejido graso justo debajo de la piel. Se aplican en el abdomen, la parte externa de los muslos, la parte superior de los glúteos y la parte posterior de los brazos, indica Cleveland Clinic.
Según una publicación de marzo del 2026 de la organización Breast Cancer, estos medicamentos —Ozempic, Mounjaro, Trulicity, Victoza, Wegovy y Zepbound— son considerados “milagrosos” por su eficacia para bajar de peso y por sus beneficios para personas con diabetes o en riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Además, según “primeras pruebas”, pueden ayudar a personas con diagnóstico de cáncer de mama y obesidad a perder peso, lo que podría mejorar su pronóstico.
Esto se debe a que la obesidad está relacionada con peores resultados en personas diagnosticadas con cáncer de mama, sobre todo en mujeres posmenopáusicas. La obesidad puede favorecer el crecimiento del cáncer de mama, anota esa organización.
Según la publicación de The Wall Street Journal, citada por Infobae, la incidencia de progresión del cáncer de mama fue del 10% entre quienes se administran estos fármacos, frente al 20% de quienes no los usan.
Después de cinco años de seguimiento, más del 95% de las mujeres con cáncer de mama seguían vivas entre quienes usaban estos medicamentos, frente al 89.5% de quienes no recibieron este tratamiento, según investigaciones del Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas, citadas por Infobae.
En paralelo, un estudio de la Universidad de Pensilvania con 95 mil mujeres sometidas a pruebas mamarias halló que quienes recibieron al menos una vez estos fármacos tuvieron un 25% menos de riesgo de un diagnóstico de cáncer de mama, con todo y la edad y el peso.
Según la revista especializada JAMA Network Open, este estudio sugiere que los agonistas del receptor GLP-1 pueden ofrecer beneficios protectores más allá del control glucémico y del peso, al mejorar potencialmente la supervivencia y reducir el riesgo de recurrencia en algunas pacientes con cáncer de mama.
En el caso del cáncer de pulmón, los pacientes que usaron estos medicamentos tuvieron una tasa de progresión a enfermedad avanzada del 10%, frente al 22% entre quienes no los utilizaron, indica Infobae.
Sin embargo, faltan ensayos clínicos aleatorizados diseñados para comprobar si el uso de estos medicamentos otorga un beneficio antitumoral.

