Dicho uso se ha vinculado a violencia, ciberacoso, bajo rendimiento escolar, obesidad, insomnio y otros problemas. Aunque no es la causa central de dichos problemas, “muchos padres no tienen ni idea” del impacto profundo que puede tener sobre sus niños la exposición a los medios, afirmó el doctor Victor Strasburger, autor central de la nueva política de la Academia.
“Este es el siglo XXI y necesitan adaptarse a él”, dijo Strasburger, especialista en medicina de adolescentes en Nuevo México. La política abarca a todos los niños, incluso los que utilizan teléfonos multiuso, computadoras y otros dispositivos conectados a internet.
Expande las antiguas recomendaciones de la Academia de prohibir los televisores en los dormitorios de niños y adolescentes y de limitar a no más de dos horas diarias los entretenimientos en pantalla.
Según la nueva política, esas dos horas incluyen el uso de internet para entretenimiento, incluso Facebook, Twitter, televisión y películas. La excepción es el uso de la red para hacer las tareas escolares.
La Academia cita un informe del 2010 según el cual los niños de 8 a 18 años pasan un promedio superior a siete horas diarias utilizando algún tipo de medios para entretenimiento. Muchos niños ven ahora televisión en línea y muchos envían mensajes de texto desde sus dormitorios después de la hora de apagar la luz, incluso imágenes sexuales explícitas por teléfono celular o internet, y aun así pocos padres establecen reglas sobre el uso de esos medios, dice la política.
“Te garantizo que si tienes un hijo de 14 años y tiene conexión con internet en su cuarto, está viendo pornografía”, dijo Strasburger.
La política hace notar que tres cuartas partes de los niños de 12 a 17 años tienen teléfonos celulares; casi todos los adolescentes envían mensajes de texto, y muchos niños tienen teléfonos que les permiten acceder a internet.
“Los jóvenes pasan ahora más tiempo con los medios que en la escuela; es la actividad principal para niños y adolescentes aparte de dormir”.