En estos últimos, los científicos constataron un aumento de alrededor del 20 por ciento de dos moléculas, la enolasa específica de las neuronas y la proteína S-100B.
“El número de moléculas del cerebro normalmente aumenta en sangre cuando se producen lesiones cerebrales”, indicó en un comunicado el coordinador del estudio, Christian Benedict.
“La falta de sueño puede favorecer procesos de neurodegeneración”, mientras que, al contrario, “una noche en la que se duerme bien podría tener una importancia crítica para el mantenimiento de la salud del cerebro”, añadió.
Entre estas toxinas se encuentra la beta-amiloide, que, al acumularse, favorece la enfermedad de Alzheimer, según unos investigadores de la universidad de Rochester (Estados Unidos), que trabajaron con ratas.