Aunque sólo afecta a las mujeres, no suele pasar inadvertido para el resto de la familia y allegados. Ocasiona desde mayor irritabilidad, mal humor, depresión e insomnio, hasta hinchazón abdominal, una profunda sensación de tensión nerviosa, estreñimiento, cansancio y dolor en los pechos.
El SPM no es una ?compañía bienvenida?, y a veces tampoco es la única molestia que espera a la mujer cada mes, porque aunque desaparece cuando empieza el período, puede ser dolorosa a causa de los cólicos pélvicos, que suelen ser recurrentes.
Para la doctora Carmen Menéndez, directora médica del Instituto Palacios de Medicina de la Mujer, de Madrid, y coautora del libro Mujer: diferente desde el principio (Plaza y Janés, 1999), ?la dieta es una buena autoayuda para estos trastornos?.
?Aunque las menstruaciones abundantes, excesivas o de mayor duración, así como las irregularidades en los ciclos, la ausencia de regla, los síntomas molestos y malestares físicos y psíquicos que los acompañan son naturales, no significa que no tengan remedio?, señala.
Menéndez afirma que ?además de la ayuda que puede brindarle su médico, toda mujer tiene que ayudarse a sí misma; no debe soportar las alteraciones si para aliviarlas puede modificar lo que se come?.
Para el alivio
La vitamina B6 o piridoxina puede ayudar a contrarrestar la depresión premenstrual, el letargo y la retención de líquidos, caracterizada por la inflamación del abdomen, la hinchazón del rostro y los dedos de las manos y los pies, y una mayor sensibilidad de los senos.
Además, un mayor consumo de este nutriente parece reducir el aumento de peso o los desarreglos emocionales previos a ?esos días?.