Tecnología
David López y grupo de estudiantes competirán en desafío espacial internacional
Doce niños miembros de Constelación Quetzal, entre ellos el niño prodigio David López, participan en proyecto Hail Mary con apoyo científico de maestros guatemaltecos.
Space for Teachers organiza el proyecto Hail Mary, la primera generación del Club Constelación Quetzal de Guatemala participa en esta iniciativa. (Foto Prensa Libre: Constelación Quetzal)
Existe un reto internacional creado por Space for Teachers que invita al Proyecto Hail Mary, el cual sitúa a los profesores en el centro de la historia. Los educadores guían a los estudiantes mientras diseñan una pequeña estación espacial giratoria basada en el concepto de gravedad artificial del Proyecto Hail Mary.
El nombre del proyecto Hail Mary se basa en la novela de ciencia ficción de Andy Weir, publicada en el 2021, que recientemente tuvo una adaptación al cine, en la que Ryland Grace, interpretado por Ryan Gosling, despierta de un coma sin memoria y sin saber por qué se encuentra en una nave espacial a 11.9 años luz de la Tierra.
Mario Gálvez, presidente de la Asociación Guatemalteca de Ingeniería y Ciencias Espaciales (AGICE), explica que en la historia hay una parte específica en la que la nave genera gravedad artificial mediante un sistema centrífugo (mecanismo que utiliza la fuerza de rotación rápida). "Ese concepto es justamente el que inspira nuestro proyecto", comenta durante la presentación del proyecto en Voyage Academy.
La iniciativa surge gracias a Space for Teachers, un colectivo de maestros de distintas instituciones —principalmente en Europa— cuya sede está en Francia. Ellos organizan una competencia cuyo premio es un vuelo parabólico, en el que se puede experimentar la microgravedad, dice Gálvez.
Guiados por su profesor, los equipos de estudiantes aplican principios de física, matemáticas e ingeniería para diseñar una estación espacial de dos módulos que genera gravedad artificial mediante rotación. Por ahora, el grupo de doce integrantes guatemaltecos, parte de la primera generación del Club Constelación Quetzal, se reúne cada sábado y en otras oportunidades para crear su proyecto.
La competencia consiste en desarrollar un sistema con movimiento giratorio que replique el funcionamiento de la nave del libro o la película, explica Gálvez.
Uno de los grandes incentivos es que, si el proyecto resulta ganador, el prototipo podría probarse en el vuelo parabólico. Es decir, si trabajo realizado por los niños del Club Constelación Quetzal resulta ganador tendría la oportunidad de volar en Francia.

¿Cómo se recibió la invitación?
La participación surgió a través de la comunicación con Geraldine Cortés, quien es la primera astronauta análoga de Guatemala. "Ella asistió a un congreso para educadores donde se lanzó este desafío. Luego nos contactó para invitar a participar con un grupo de niños del club", explica Pamela López, quien es una de las fundadoras del club, que actualmente tiene 180 participantes.
Entre los maestros que preparan a los niños están Gálvez, López, Cortés y el profesor Carlos Ramos. El proyecto cuenta también con el respaldo de AGICE, el NOC-IAU Guatemala y el colegio Howard Gardner, que ha brindado sus instalaciones y apoyo en la impresión del prototipo en 3D.

Actualmente, en el proyecto Hail Mary participan 12 niños, de entre 8 y 12 años, quienes forman parte de la primera generación del Club Constelación Quetzal. Desde el año pasado han estado en formación, aprendiendo, por ejemplo, el uso de telescopios, y han mantenido una participación constante junto con el apoyo de sus familias, lo cual ha sido fundamental, agrega López.
Entre los estudiantes está David López, también fundador del club que nació después que en 2025 entró al listado de los 100 niños reconocidos con los Premios Globales a los Niños Prodigio (Premios GCP).

La entrega incluye varios componentes: el modelo 3D, un video de tres minutos en el que los niños explican el proyecto, otro video de los maestros y un informe detallado que documenta todo el proceso, incluidas actividades como la realizada hoy.
Daniela Ponce, por ejemplo, es una de las estudiantes participantes y a sus ocho años explica cómo se encuentran trabajando este reto,"este proyecto se trata de construir una mini nave espacial que va a ir en un sobrevuelo de gravedad cero y tiene que generar gravedad artificial utilizando la fuerza centrífuga", explica.
Un aspecto clave del programa es que los niños no solo aprendan, sino que también sean capaces de enseñar lo que han desarrollado.
Uno de los principales retos ha sido la coordinación. Participan 12 familias, además de los maestros, lo que implica organizar horarios y esfuerzos conjuntos. Los niños han trabajado con gran disciplina: se reúnen martes y jueves en sesiones virtuales de 19 a 20 horas, y los sábados desde las 8 horas para trabajar en sus prototipos.
"Lo que más me gusta del grupo es que puedo hacer muchos amigos y todos ellos son muy buenos", agrega Renato García, uno de los niños participantes, con ocho años de edad.
¿Quiénes son los estudiantes en el proyecto Hail Mary?
- Daniela Ponce
- Lincy Ramos
- Ana García
- Daniel García
- Natalia García
- Sara Arango
- Renato García
- Diego González
- David Emilio
- Mateo Rodríguez
- Fernando Cos
- David López

