Alta Verapaz

Ancianos se casan luego de 62 años de convivencia

Jacinta Lem, de 77 años, y Emilio Caal, 80, originarios de San Cristóbal Verapaz, Alta Verapaz, hicieron su sueño realidad el pasado 18 de noviembre al contraer matrimonio, luego de 62 años de convivencia.

Por Eduardo Sam

Jacinta Lem, de 77 años, y Emilio Caal, 80, se casaron en la iglesia evangélica Camino de Santidad, de Tucanjá, San Cristóbal Verapaz. (Foto Prensa Libre: Eduardo Sam)
Jacinta Lem, de 77 años, y Emilio Caal, 80, se casaron en la iglesia evangélica Camino de Santidad, de Tucanjá, San Cristóbal Verapaz. (Foto Prensa Libre: Eduardo Sam)

Los esposos contaron que debido a la falta de recursos no habían dado ese paso importante en sus vidas. “Nos llevó 62 años reunir el dinero suficiente para hacer realidad nuestro sueño de casarnos por lo civil y por la iglesia”, expresó Lem.

Emilio Caal Lem, uno de los hijos de la pareja, comentó que se unió al esfuerzo de sus padres y aportó fondos para organizar una pequeña fiesta en su humilde vivienda.

“Mis padres nos dijeron que su deseo era casarse para entrar al reino de Dios, por lo que recaudamos Q2 mil para organizar la ceremonia y la fiesta, en la cual asistieron unas 30 personas quienes disfrutaron de un delicioso tamal”, expresó.

Caal dijo que le costó reunir el dinero porque su sueldo es bajo. “A veces solo gano Q200 a la semana, solo nos sirve para la comida, pero aun así decidí apoyar a mis padres para que cumplieran su sueño de que el pastor de su iglesia los casara”, indicó.

Al legalizar su unión en la municipalidad, los esposos recuerdan que una persona les tomó una foto, la cual se ha hecho famosa en las redes sociales. “No sabíamos de esa imagen, pues hasta ahora la estamos viendo. Una familiar tomó unas fotos pero todavía no las hemos visto”, dijo don Emilio, como es conocido en la comunidad Tucanjá.

El matrimonio civil se llevó a cabo en la municipalidad de San Cristóbal Verapaz. (Foto Prensa Libre: Eduardo Sam)
El matrimonio civil se llevó a cabo en la municipalidad de San Cristóbal Verapaz. (Foto Prensa Libre: Eduardo Sam)

Don Emilio entiende y habla español, pero tiene problemas auditivos, mientras que su esposa Jacinta solo habla pocomchi’ y entiende el español, pero no lo habla, por lo que prefieren que su hijo sea su interprete.

La familia Caal Lem vive en una casa que tiene solo un cuarto de madera y lámina, forrado con papel periódico para que no entre el frío y con piso de tierra, que mide unos cinco metros por dos, donde también cocinan sus alimentos.

Los vecinos de Tucanjá se sorprendieron al enterarse de la boda que se realizaría en la Iglesia Camino de Santidad, por lo que, ese día no dudaron en acompañarlos desde que salieron de su vivienda a pie y recorrieron dos kilómetros hasta llegar a la Municipalidad de San Cristóbal Verapaz.

“La fiesta estuvo muy bonita, sobretodo porque la humilde casa de los esposos cuenta con un mirador, donde se observa la ciudad”, expresó un amigo de la familia.

La vecina Amely Lorena Suram explicó que una semana antes se enteraron de la boda, por lo que decidieron acompañarlos, pues les pareció que sería la boda del año.

“El día de la boda todos los vecinos salimos a ver, pues nos sorprendió verlos caminar de la mano hasta la municipalidad y demostrarse su amor”, dijo.

Los esposos junto a su hijo Emilio Caal Lem, nuera Erminia Gue Cal y nieto Alex Caal Gue, de 2 años.  (Foto Prensa Libre: Eduardo Sam)
Los esposos junto a su hijo Emilio Caal Lem, nuera Erminia Gue Cal y nieto Alex Caal Gue, de 2 años. (Foto Prensa Libre: Eduardo Sam)

Otro poblador comentó: “Los abuelos demostraron que para el amor no importa la edad. Los felicito por haber tomado la decisión de casarse”.

El pastor de la iglesia Camino de Santidad, Diego Mo, manifestó estar contento del ejemplo que dieron los esposos, y sobre todo el mensaje que brindaron al resto de integrantes de la iglesia.

“Bíblicamente es un importante que las parejas que se aman hagan lo mismo que hicieron los ancianos”, expresó.

Todos los días a las seis de la mañana don Emilio sale a trabajar en un aserradero que se encuentra a medio kilómetro.

“Somos de escasos recursos por eso mi papá sigue trabajando. Anteriormente tuvo un trabajo en una finca en donde laboró por 60 años, pero lastimosamente el dueño se negó a liquidarlo y tampoco recibe ayuda del gobierno”, expresó Caal Lem.

La pareja procreó seis hijos (dos mujeres y cuatro hombres), pero solo Emilio junto a su esposa Erminia Gue Cal los apoyan y están pendientes de ellos.

La pareja vive en una humilde vivienda en Tucanjá, San Cristóbal Verapaz. (Foto Prensa Libre: Eduardo Sam)
La pareja vive en una humilde vivienda en Tucanjá, San Cristóbal Verapaz. (Foto Prensa Libre: Eduardo Sam)