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Economía para todos: El quetzal, temor a flotar
Por:
José Molina
La Junta Monetaria conoce hoy la propuesta de Política Monetaria, Cambiaria y Crediticia para 2005. Puede aprobarla de una vez.
El Informe de Sebastián Edwards y Rodrigo Vergara, más conocido como “Informe Edwards”, trata sobre la política monetaria y estabilidad macroeconómica de Guatemala.
Edwards propone la “Flotación Administrada Ampliada” (FAA), como mecanismo superior y más adaptado a Guatemala que los 10 regímenes cambiarios conocidos en el mundo, y señala sus características, ventajas y desventajas.
Tipo de cambio libre
En los últimos 100 años, en Guatemala ha habido flotación libre-libre sólo en dos oportunidades: en el período que concluyó en 1924, cuando se abandonó el Peso-plata y se creó la moneda quetzal.
Y la última oportunidad, fue el 2 de noviembre de 1989 cuando el actual presidente del Banguat ocupó el puesto por primera vez (de tres nombramientos en distintas épocas para el mismo cargo), y sólo duró pocos días. Hubo terror en la población, porque nadie supo cómo manejar la volatilidad que hubo de 2.80 a 4 quetzales por dólar.
Avances en la flotación
Edwards opina que en Guatemala se ha avanzado en la flotación cambiaria, pero aún se percibe cierto “temor a flotar”, cuando se observa hasta 2004, la volatilidad del quetzal en relación a las monedas de Chile, México y Brasil. Entre estos países, Guatemala presenta la menor variación del tipo de cambio.
El nuevo sistema cambiario que puede surgir considera que siempre el Banguat intervenga el sistema cambiario, adaptando el sistema colombiano de intervención cambiaria.
Se trataría que el Banguat subaste dólares cada vez que el tipo de cambio varíe 1.5 por ciento, lo que a la tasa de cambio del día de hoy (Q.7.80) serían 12 centavos de quetzal por dólar, basado en el valor del quetzal en los últimos 20 días, haciendo el cálculo del promedio de ese período.
Se le llama promedio móvil, porque cada día que avanza -el nuevo día veintiuno-, se elimina el día uno.
La subasta será sobre opciones de compra o venta de dólares. Una opción es un ofrecimiento de una persona al Banguat de comprarle dólares a 3, 6, 12 meses, así: le ofrezco comprarle esos dólares a la tasa convenida, y en caso no lo compre, le pago una cantidad como castigo por no hacer la operación, por ejemplo el 10 por ciento del valor.
La forma contraria es ofrecerle en venta dólares, al plazo convenido, y si no se los entrego, le pago una cantidad también como castigo.
Edwards sugiere que para la subasta se llame a especialistas para organizarla. A través de las bolsas de valores guatemaltecas, ya se tiene mucha experiencia en este campo.
El economista recomienda que se anuncie públicamente el día que empezará a operar este mecanismo, con todos los detalles más específicos de las subastas.
A la vez, se anunciaría que en 12 meses plazo, la variación que provoca la subasta se aumentará a dos por ciento (dieciséis centavos), y en veinticuatro meses cada veinte centavos de quetzal.
Las intervenciones mediante las subastas Edwards sugiere que sean pocas, pero considerables, por ejemplo US$25 millones. Durante 2004 la intervención del Banguat de monto menor fue de US$300 mil (el 2 de junio) y la de mayor monto fue de US$30 millones (el 7 de octubre).
Nuevo sistema cambiario
Las tres características de la FAA:
1. Es flotación cambiaria; 2. es administrada en cuanto el Banguat puede utilizar distintas herramientas de política para suavizar fluctuaciones de corto plazo en el valor del dólar; 3. es ampliada en cuanto se combina con dos políticas adicionales: una de metas de reinflación y otra destinada a reducir la exposición en dólares de los distintos actores del mercado.
Las ventajas:
1. permite combinar la flexibilidad cambiaria y los ajustes requeridos en el tipo de cambio ideal (denominado cambio real), con cierta intervención para suavizar fluctuaciones transitorias en el precio del dólar; 2. es un esquema global de Política Monetaria y Cambiaria, por lo que provee de un marco general de análisis para conducir ambas políticas; 3. reduce el fenómeno de “miedo a flotar”.
Las desventajas:
1. A menos que se fije una regla explícita de intervención, ésta queda sujeta a la discrecionalidad del Banco Central; 2. Alta tentación de intervenir; 3. Sujeto a que el mercado especule contra la intervención.
EL DECÁLOGO CAMBIARIO
De la rigidez al tipo de cambio libre, hay 10 alternativas:
1. Dolarización completa.
2. Caja de convertibilidad.
3. Tipo de cambio fijo, pero ajustable.
4. Tipo de cambio reptante.
5. Banda reptante.
6. Banda deslizante.
7. Flotación dentro de una banda.
8. Flotación sucia.
9. Flotación administrada ampliada.
10. Flotación libre.
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