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Vehículos automáticos
Si desea comodidad éstos son para usted, pero también necesitan de atención
Por:
Roberto Villalobos
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| Tenga en mente que, generalmente, los motores automáticos consumen más gasolina que los mecánicos. (Foto PL). |
Son las cinco de la tarde y usted sale corriendo de su lugar de trabajo feliz, porque podrá llegar a su casa a descansar luego de una ardua jornada.
Sube a su automóvil, prende el radio y sueña con arribar rápido a su destino. Sin embargo, tan sólo al abandonar el parqueo se da cuenta de la cruda realidad: el pesado tráfico.
No le queda más que pisar el clutch, meter la primera marcha, acelerar, avanzar un metro y frenar. Y luego de esperar un tiempo, repetir idéntico proceso una y otra vez.
“Sumado a lo desesperante que resulta conducir bajo esas condiciones, termino aún más cansada por los continuos cambios que debo hacerle a la caja mecánica de mi automóvil”, cuenta Dina, ejecutiva de 22 años.
Los automáticos son una alternativa para ese problema, ya que éstos no requieren de las diversas maniobras de pies y manos que su contraparte exige, comenta Arturo de León, mecánico de profesión.
“Cuando empecé a manejar, lo hice en un carro automático, porque aparte de ser más fácil de maniobrar, me brindaba más posibilidad de descanso”, dice Marta, quien después de dos años de experiencia en la congestionada jungla de cemento –y a pesar de haber aprendido a pilotear uno mecánico– aún continúa transportándose en la comodidad de su mismo carro.
“Ya me acostumbré, y no quiero cambiar”, expone.
En cuanto a conveniencia técnica, Manuel Ruedas, director de transmisiones automáticas del Intecap, expone que uno de éstos hace que la máquina tenga un arranque suave, con un patrón de cambios adecuado y una mejor relación en las condiciones de manejo.
Transmisión automotriz
“Su objetivo es habilitar al motor para mover determinada carga en reversa o para alcanzar altas velocidades hacia adelante”, explica Ruedas.
Por ello, la caja de cambios desarrolla un papel importante: “Es el órgano que le da vida a todo ese conjunto”, indica de León, “ya que su tarea es la de transferir el giro del motor a las ruedas propulsoras y brindar fuerza suficiente para lograr un desplazamiento constante”, añade.
Ahora bien, ¿qué es una transmisión automática? De León la define como aquélla que no necesita la intervención manual del piloto y está compuesta por una maquinaria hidráulica que tiene la función de detectar las diferencias del camino en el que transita.
Al respecto, Ruedas comenta que todo esto funciona en torno al denominado sistema planetario, el cual es un grupo de discos acerados encargado de regir la fuerza de propulsión. “Éste es el que permite llevar la potencia a través de la transmisión y obtener varias relaciones de engranaje: reversa, primera, segunda, tercera y cuartas velocidades, por ejemplo”, dice.
Cuidados
“Cuando se trata de una caja de este tipo las precauciones deben ser incluso mayores”, apunta de León, pues poseen gran cantidad de piezas y son más susceptibles a dañarse.
Por lo tanto, además de revisar el nivel de lubricantes, preste atención a la cantidad de líquido hidráulico que se encuentra dentro del modulador de vacío. “En caso de pérdida, es conveniente examinar el sello o empaque del carter o depósito”, manifiesta de León.
Por aparte, los especialistas en mecánica indican no insertar la posición de parking (P) cuando el vehículo se encuentre en movimiento, y aconsejan detenerlo por completo porque, de lo contrario, el sistema planetario puede estropearse.
En relación a ello, de León también enfatiza en la importancia de evitar poner reversa (R) mientras se conduce hacia adelante. “Pasa en ocasiones, pero dichos percances tienen la posibilidad de ser graves y de alto impacto en cuanto a la economía de la persona”, recalca.
Decisión
Si está pensando en adquirir un automotor para su movilización, los especialistas en mecánica recomiendan comprar uno nuevo o bien, que no necesite reparaciones costosas.
“Si el auto que desea es de segunda mano, acompáñese de un técnico de su confianza antes de decidirse”, apunta de León.
“También tenga en mente que, generalmente, los vehículos automáticos consumen más gasolina que los mecánicos, e incrementan los costos de reparación porque las piezas son un tanto más caras”, dice Ruedas, “sin embargo, los modelos más recientes han sido fabricados con la intención de economizar el bolsillo de los usuarios, tanto en repuestos como en combustible”, expresa.
Medite bien al momento de su elección, pero si quiere comodidad a la hora de conducir, un vehículo automático es para usted.
Prevenga daños
Bríndele los cuidados adecuados a su automático, ya que de ellos depende su vida útil.
Revise el nivel de fluido hidráulico de manera periódica, guiándose con el manual del usuario o como su mecánico le indique, y utilice sólo aquél indicado por ellos.
Efectúe el respectivo servicio cada vez que se lo indiquen (agua, aceite, alineación y balanceo, etc.).
Lleve su máquina a un taller de confianza. Efectúe un sondeo entre sus amistades para que le recomienden a la persona que se hará cargo de su auto. En este caso, también tome en cuenta la experiencia del mecánico en transmisiones automáticas.
Si por algún motivo se queda varado en el camino, contacte a su mecánico o una grúa. Si decide halarlo, quite el freno de mano, colóque la palanca en neutro (N) y arrástrelo a una velocidad no mayor a los 30 Km/h. Remolcarlo, sin embargo, no es aconsejable por los daños que pueden darse a la caja.
Fuentes consultadas
Manuel Ruedas, Tel.: 2449-8022; Arturo de León, guate_interauto@hotmail.com.
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