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Temen llegada masiva de emigrantes deportados
Caos: Se quedan en pueblos fronterizos de México ante mayor vigilancia en EEUU
México .- El viaje de Patricia López para tener una mejor vida en Estados Unidos terminó abruptamente con un robo nocturno, una torcedura en la rodilla y una deportación policial a la frontera, donde se quedó abandonada a su suerte, sin un peso y a dos mil 534 kilómetros de su casa.
Sin embargo, no está sola: casi un millón de personas, muchas de ellas sin una sola moneda en el bolsillo, fueron devueltas a la frontera mexicana el año pasado, y muchos analistas temen que una intensificación de la vigilancia estadounidense inundará los pueblos de la frontera con mucha gente desesperada e indigente.
Los directores de albergues para emigrantes están haciendo milagros para obtener fondos y estudian la posibilidad de contratar más personal para mantener sus puertas abiertas las 24 horas del día, anticipándose a que las cifras de emigrantes repatriados lleguen a niveles sin precedente.
Muchos emigrantes llevan dinero consigo hasta la frontera, pero son vulnerables a los bandidos que se aprovechan de las personas que van a cruzar, y también ven cómo desaparece su dinero con las altas tarifas que pagan a los coyotes.
El primer contingente de la Guardia Nacional está llegando a la frontera, para efectuar labores de apoyo que permitan a la Patrulla Fronteriza concentrarse en detener a indocumentados. Expertos en asuntos fronterizos afirman que eso significa que miles más serán detenidos y dejados a su suerte en la frontera.
Hasta el momento, la presencia de los soldados parece estar desalentando los intentos de cruzar la frontera. La Patrulla Fronteriza dice que las detenciones han disminuido desde que la Guardia Nacional llegó a principios de junio.
Pero muchos esperan que aumenten los intentos de cruzarla a medida que los traficantes de inmigrantes encuentren nuevas rutas para evitar la vigilancia.
“Las repatriaciones van a ser más frecuentes y la zona fronteriza será la más golpeada con esto, porque las ciudades van a recibir más gente en busca de recursos y esos pueblos no los tienen”, señala Jorge Santibañez, director del Colegio de La Frontera Norte, un centro de investigación con sede en Tijuana. -AP
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