Logo

Guatemala, miércoles 15 de marzo de 2006

img
img
img
img
img
Ejemplo: dd/mm/aa
img img
logologo
img img
img img img Guatemala, miércoles 15 de marzo de 2006 img img imgimg
spacer
img img

Cultura

El Titiritero de Banfield
Entrevista: Sergio Mercurio, artista que trabaja con el corazón en la mano
Por: Juan Carlos Lemus

Foto de portada
El Titiritero de Banfield realizará sus últimas presentaciones en nuestro país. (Foto Prensa Libre: Flor de María López).

El titiritero argentino Sergio Mercurio está de paso en nuestro país. Hace doce años, él y unos amigos decidieron que cabalgarían desde Argentina hasta Alaska.

El viaje duraría dos años. Ya no hubo trayecto tan lejano y a caballo, pues desde 1995, a raíz de su convivencia con el grupo Teatro de los Andes, en Bolivia, él supo que debía dedicarse a los títeres. Y así lo hizo, en solitario, aunque siempre acompañado de su esposa y, más tarde, también de su hija.

A la presentación a la cual asistimos el viernes 10 de marzo, Mercurio demostró que sabe unir lo artístico a lo reflexivo. Además, divierte. ¿Es que puede exigirse algo más hermoso? Seguramente fue por eso que la sala de Trovajazz estalló en aplausos.

“Para hacer un espectáculo de títeres tan efectivo se requiere de buena técnica, una buena historia qué contar y una buena ejecución de la técnica... ¿Qué más se necesita?” Esa fue una de nuestras preguntas. La respuesta del titiritero fue inmediata: “Corazón”. Lo que sigue, es parte de la conversación.

¿Ha llegado a sentir un cariño íntimo y profundo por cada uno de los muñecos?

Sí, totalmente, es una relación amorosa profunda la que tengo, es de respeto profundo.

¿Qué tanto de Sergio Mercurio tienen sus personajes?

Nunca haría un personaje que yo no podría llegar a ser. No tengo personajes políticos, por ejemplo, no tengo un personaje que sea un violador: trato de hacer personajes que si bien yo no soy, hay una parte de su universo que puedo entender y respetar. Aunque no sea como ellos, (por ejemplo, ni siquiera tomo alcohol, pero tengo un personaje que es un borracho), puedo entender su universo. Esos personajes tienen algo de mí, o que me confronta a mí.

Usted encontró el oro: es feliz haciendo arte y lo hace bien. Vive de eso. ¿Se corre algún sacrificio?

Claro. Porque uno elige su escala de valores, y cada vez que uno elige tiene que renunciar a otras cosas. Yo soy feliz con mi trabajo, he tratado que esté cada vez más cerca a mi corazón, he hecho amigos por Latinoamérica y eso a veces me ha hecho dejar de estar con gente muy querida, pero me he dado el lujo, también, de nunca ser fanático de mi misión. Cada vez que yo extraño a mis seres queridos, estoy con ellos. Esto hace que mi trabajo sea muy lento (quién tarda doce años para viajar por América: un tipo que anda despacio) porque no he querido dejar de lado a mi familia ni a mis amigos. Me acompaña mi familia (esposa e hija) y voy dejando que el momento presente me dicte qué camino tengo que seguir.

¿No le molesta presentarse ante un público que podría interesarle más los tragos y la conversación?

Es un desafío. Cuando te presta atención este público podés profundizar mucho más que con el público de teatro, porque éste está más acostumbrado al rito: entra, se sienta, no come, mira algo que va a suceder, se levanta, aplaude y se va. En el bar, no, pero cuando lo capturás, lo que sucede en su persona es mucho más profundo. Tengo la certeza de que he conmovido mucho más al público de los bares.

Un importante descubrimiento

Sergio mercurio ha hecho un gran descubrimiento.

“Durante diez años estuve investigando de la existencia de títeres en la era precolombina –nos dice–. Empecé como investigador en el Archivo de Indias de Sucre, en Bolivia, en el año 95.

Allí me entregaron una fotocopia de una imagen de un indígena con un títere en la mano, pero no sabían de donde era. He buscado esta imagen por diez años.

En octubre del 2004, en el Museo de Antropología e Historia de acá (de Guatemala) hablé con arqueólogos y con mucha gente. Por fin encontré a un arqueólogo que me dijo que lo que yo estaba buscando era una piedra que está en Santa Lucía Cotzulmalguapa.

Es una piedra de dos toneladas que tiene tres metros por metro y medio; es majestuosa, tiene tres figuras y uno de los personajes tiene un muñeco en sus manos. Desde el punto de vista técnico, es parecido al muñeco de guiñol.

Ahora, cada vez que vuelvo a Guatemala me reúno con arqueólogos y otras personas. El martes 14 me reuní con el responsable del Museo de Santa Lucía... Investigamos para saber qué sucedió hace 2,500 años, qué hacía una persona con un muñeco en la mano. Averiguar eso será parte de la historia de este país y de toda América. Eso tiene una envergadura colosal”.

Funciones

El Titiritero de Banfield realizará sus últimas presentaciones en nuestro país.

Hoy a las 19 horas, en el teatrino del Centro Histórico, 3er. nivel del Centro Cultural Metropolitano, 7a. avenida 11-67 zona 1. Presentará su espectáculo De Banfield a México. Admisión, Q35.

El viernes 17 de marzo se presentará en Trovajazz, vía 6, 3-55 zona 4, 21 horas. Admisión, Q40.

Además, en esta sección:

 

Copyright © 2000 - 2007 Prensa Libre, S.A. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

 

img img
spacer
Ciudad Guatemala
15°C Min, 24°C Max
Principalmente soleado.
 
img
img

US$1.00 Q 7.62134

img
img