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Tenían heridas de bala
Análisis antropológicos, cotejo de placas dentales y rayos X, debieron efectuar los médicos forenses para cerciorarse de la identidad de los diputados salvadoreños al Parlamento Centroamericano y del piloto que murieron baleados y calcinados en El Jocotillo, Villa Canales, el lunes último.
En las necropsias participó el comisionado Santana Vela, jefe del laboratorio forense de la Policía de El Salvador.
“Mi trabajo consiste en colaborar con el servicio forense y documentar las piezas dentales”, dijo, sin dar más detalles.
Mario Guerra, director de la Morgue del Organismo Judicial, informó que los cuerpos de Eduardo D’aubuisson y William Pichinte tenían heridas de bala en el cráneo. Sin embargo, confirmó que no se encontraron ojivas en los restos.
El funcionario añadió que José Ramón González y el conductor Gerardo Napoleón Ramírez estaban calcinados, lo cual impidió establecer la causa de la muerte. Ramírez estaba de alta en la unidad de Protección a Personas Importantes, de la Policía salvadoreña.
Guerra aseguró que necesitan indagar para confirmar detalles del suceso. “Están entre un 70 y un 80 por ciento carbonizados. Eso imposibilita la investigación”, explicó.
Retiran cadáveres
Ayer, a las 19 horas, fueron retirados los restos de D’aubuisson de la morgue, por trabajadores de una funeraria guatemalteca.
Familiares de las otras víctimas informaron que esperan hoy tener lista la papelería para reclamar los cuerpos y poder trasladarlos por la vía aérea a El Salvador, donde les rendirán homenaje póstumo.
En el país vecino se decretaron tres días de duelo, por el cuádruple crimen.
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