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Transitan 5 mil autos legalizados ilícitamente
Vehículos robados en EE.UU. ingresan sin reparos por aduanas nacionales
Por:
Leonardo Cereser
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| Vehículos ingresados al país por El Carmen, San Marcos. (Foto Prensa Libre). |
Guatemala se convirtió en el paraíso de la regularización fraudulenta de vehículos robados en los Estados Unidos, pues, según estimaciones oficiales, rondaría las cinco mil unidades, lo cual genera un negocio millonario.
Pese a que en el 2004 corrió la voz de alarma respecto de que en el país se legalizaban autos robados en EE.UU., poco se ha hecho para fortalecer los controles en las aduanas, donde usan documentos falsos para obtener títulos de propiedad legales.
Se estima que en las calles de Guatemala circulan 11 mil carros robados en EE.UU., de los cuales, el Ministerio Público (MP) informó que tiene documentados unos cinco mil, que tienen título y registro de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), lo cual ha obstaculizado que sean recuperados.
Investigadores de la Policía local y de EE.UU. señalan que el flujo de autos robados aumentó, ya que en el 2004 la cifra se ubicaba en tres mil 863.
La mayoría de vehículos que han sido robados en Estados Unidos y que fueron legalizados en Guatemala provienen de Texas.
Las autoridades presumen que la cercanía de ese Estado con la frontera mexicana facilita la salida de los autos, aunque también hay de Virginia, Washington y California, entre otras procedencias.
Aunque investigadores de la Policía exigen aumentar los controles y terminar con la corrupción en las aduanas, la creación del Registro Fiscal de Vehículos (RFV), de la SAT, facilitó el descubrimiento de ilegalidades.
El RFV actúa como filtro, ya que se consulta a la Interpol antes de entregar las placas a los dueños de los vehículos que llegan rodados de EE.UU. y que han pagado impuestos.
Esa oficina envía las características de los carros, como número de serie, de VIM y motor, para que sean contrastadas con los datos del Buró de Investigación Federal (FBI, en inglés), que responde en tres o cuatro días, y si los autos aparecen como robados, se traslada un informe a un delegado de la Policía Nacional Civil (PNC), que inicia la investigación.
Sin embargo, en muchos casos los delincuentes usan vehículos con características similares y logran burlar ese control.
La PNC insiste en que el problema reside en las aduanas, ya que si el automotor tiene alterados los números de identificación y posee documentos legales, se le entregan las placas al dueño y comienza a circular sin problemas.
Tantos son los robos, que durante un operativo de capacitación efectuado por agentes del FBI y de la PNC, en Guatemala, del 19 al 22 de junio del 2006, para verificar la originalidad de documentos de automóviles, placas o chasis alterados, fueron detectados 17 automotores con orden de captura en EE.UU., México, El Salvador y Guatemala.
En la actualidad, el MP tiene información sobre cuatro o cinco casos semanales de autos detectados como robados en EE.UU. por el RFV, en los cruces de información con Interpol.
Ganancias y facilidades
Ese negocio ilegal deja ganancias millonarias. Según TJ Salazar, oficial del FBI, los delincuentes aprovechan la facilidad para sacar autos por las fronteras de EE.UU. hacia México, ya que hay pocos chequeos (la mayoría de esfuerzos de la aduana de ese país se concentran en las entradas).
Esto, sumado a la corrupción en aduanas de países al sur de EE.UU., genera un negocio que termina con la legalización de automóviles en Guatemala.
En la Fiscalía contra el Robo de Vehículos se informó que a las bandas internacionales les resulta fácil regularizar los carros en el país, mediante el proceso por el cual tramitadores en aduanas locales falsifican títulos de propiedad de EE.UU., cartas de porte o envíos y hasta pólizas de importación.
“Los delegados de la aduana reciben documentos falsos, otorgan legalidad en Guatemala y, al cobrar impuestos, regularizan el carro y otorgan derechos a quien lo inscribe”, dijo un investigador del MP.
Luego, las bandas venden los autos con papelería de la aduana a personas que los compran de buena fe. Éstas descubren que han sido estafadas cuando aseguradoras estadounidenses reclaman el auto.
Según cruces de información entre el FBI y los registros de automotores en Guatemala, unos cinco mil autos robados en EE.UU. han sido legalizados en el país.
En los últimos meses se ha logrado la devolución de algunos carros a sus auténticos propietarios en EE.UU.
Uno fue el renombrado caso del picop Ford F- 250, robado en el parqueo de un restaurante, en Houston, a Alonzo Highsmith, una estrella de la Liga de Futbol Americano.
Casi una década después, el automotor, de US$32 mil, fue localizado en una finca, en Guatemala, a nombre de una empresa fantasma que tenía registrados otros 15 vehículos robados en EE.UU.
Después de varios trámites judiciales, el auto fue recuperado por su propietario, a finales del 2006.
El Organismo Judicial tiene pendiente devolver 12 vehículos recuperados luego de que las aseguradoras presentaran la titulación original correspondiente para su repatriación.
Proceso difícil
Pese a que las autoridades locales ubicaron cinco mil autos robados en EE.UU. y legalizados con documentos falsos en el país, son pocos los que han sido recuperados, como los que se citan a continuación.
Papelería falsa
Un carro Toyota Tacoma fue robado el 3 de mayo del 2002, en Sunnyvale, California. Luego fue ingresado en Guatemala por los trámites que efectuó Máximo Trigueros Lara.
Éste usó documentos falsos, como título de propiedad de EE.UU. y carta de porte o envío para pagar los impuestos en el país.
Pese a que era robado, el automóvil fue legalizado por la SAT con el número de título 0364230, emitido el 13 de mayo del 2003.
En Guatemala, el automotor fue comprado por dos personas, la última fue Juan Carlos Aresti, quien lo adquirió de buena fe y hoy reclama la propiedad del vehículo, luego de que fuera retenido por la Policía el 14 de diciembre del 2004.
Este auto ingresó en el país con el número de chasis alterado, aunque los delincuentes cambiaron los datos por uno con características similares, para que pasara inadvertido. Las aseguradoras de EE.UU. ya hicieron el reclamo.
Descubren ilegalidad
Un caso de legalización en la SAT se dio con un Nissan Frontier modelo 2002, robado el 15 de marzo del 2003 en Glendale, California. Luego fue ingresado al país y la SAT lo registró con el número de título 0353024, el 13 de marzo del 2003, a pesar de que sobre el vehículo pesaba una orden de captura de Interpol.
Opinión: Roca defiende procedimientos en la SAT
“La Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) jamás dejaría ingresar un vehículo si supiera que es robado”, destacó la superintendente Carolina Roca.
Agregó: “No podemos saber si los documentos con que ingresan los autos en las aduanas son falsos. Nosotros sólo cobramos los impuestos, pero eso no es legalizar un automóvil”.
Roca aseveró que el Registro Fiscal de Vehículos de esa institución contrasta la de los carros que solicitan placas nuevas con la información de Interpol, por lo que es difícil que en estos tiempos se legalice un automotor robado en EE.UU., aunque éste ya haya ingresado en la aduana.
“Estamos haciendo esfuerzos muy grandes para evitar que la corrupción se genere dentro de la SAT. Si alguien conoce hechos fraudulentos, esperamos que los denuncie”, expresó.
Investigación: Policía admite problemas
El oficial Hugo Rivas, jefe de la Unidad contra el Robo de Vehículos, de la División de Investigación Criminal de la Policía, expresó que se reportan varios casos de carros ingresados de forma fraudulenta desde EE.UU., los cuales son legalizados con documentación falsa, en la aduana.
Añadió: “Cuando los dueños de los automóviles van a las oficinas de la SAT para reclamar las placas, se verifica, con información del FBI, si están reportados como robados. En varios casos no podemos ejecutar capturas, porque el delito se cometió en otro país, pero, en la mayoría de ocasiones, las personas que acuden a tramitar las placas son quienes, de buena fe, compran un vehículo con problemas, que fue legalizado en la frontera”.
El investigador reconoció que existe el problema, y afirmó que los delincuentes usan la misma estrategia con carros que roban en Guatemala y trasladan a países centroamericanos. “Hay que incrementar los controles en las aduanas”, enfatizó.
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