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Guatemala, 15 de enero de 2008

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HOMO ECONOMICUSTu gabinete es mi esperanzaPor José Raúl González Merlo

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Como siempre, el Gabinete se terminó de armar a última hora. Una larga carrera política y un buen tiempo de transición entre elecciones y la toma de posesión no fueron suficientes para cumplir con la fecha que Colom había prometido: 1 de diciembre. Peor aún, durante su “presentación en sociedad”, faltaron los ministros de Gobernación y Defensa… No es el momento para juzgar a personas que ni siquiera han tenido oportunidad de demostrar lo que pueden hacer; sin embargo, el proceso nos deja entrever que “si así fueron las vísperas, ¿cómo serán las fiestas?”.

¿Por qué costó tanto? Puede ser que muy poca gente (que valiera la pena) estuviese interesada en participar abiertamente como ministro de gobierno. Es una pena, pero es la realidad. Es producto, en parte, de lo asqueroso que es la política y que los ciudadanos nos hemos también encargado de denigrar tan importante función pública; muchas veces, no sin razón…

Otro motivo pudo haber sido que el presidente electo tuvo poco margen de maniobra. Más allá de la intención de tener un gabinete “socialdemócrata”, es evidente que sus ministros no solamente reflejarían eso, sino también los compromisos políticos y las deudas financiero-electorales.

Son presiones “normales”; sin embargo, la dificultad (reflejada en la tardanza) para poder armar el Gabinete muestra a una administración que arranca débilmente liderada y particularmente improvisada. No quiero decir que el proceso del Gabinete de Berger fue un modelo. Sin embargo, él tenía la excusa de haber armado una campaña electoral en seis meses. Colom no tuvo ese atenuante.

Pero lo peor fue el “nombramiento” de Educación. Haber aceptado, de entrada, que Joviel Acevedo tiene las riendas de ese ministerio es un mal presagio. ¿O cómo debemos interpretar que ese nefasto personaje tenga poder de veto sobre esa cartera? ¿Y qué se puede esperar de una ministra que se deja “imponer” a tres de sus viceministros? Triste presagio para toda una generación de educandos que seguirá secuestrada por los más oscuros intereses. Lo siguiente será la firma del Pacto Colectivo de condiciones de trabajo para que el hermano de la primera dama, como abogado del sindicato, pueda cobrar sus “honorarios legales” que, según él, ascienden a Q35 millones… No digo, pues, si así son las vísperas… ¿cómo serán las fiestas?

heconomicus@hotmail.com

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