Fiesta no ha terminado

Concluyó con éxito el tenso, pegajoso y prolongado período electoral, salpicado de todo, bueno, malo, pésimo y extremo, con algunos pasajes vandálicos y de muerte, lo más repudiable y lamentable, en buena mayoría producto del arrastre político al que el país ha estado sometido. Nuestro respeto y aplauso generalizado para los señores magistrados del Tribunal Supremo Electoral y sus diversos cuerpos de trabajo, quienes no obstante algunas fallas alcanzaron éxito tras imponer autoridad, planificación, trabajo, agilidad, voluntad, sacrificio y riegos. Pero la fiesta no ha terminado, sigue hasta enero y cuatro años después, en espera de tan anhelados y positivos cambios que el pueblo exige para poder contrarrestar tantos “pencazos” recibidos desde hace muchos ciclos.