Los investigadores basaron sus conclusiones en el análisis de mil 200 personas, de entre 18 y 70 años, con artritis reumatoide y registradas en 19 clínicas de Suecia.
Los autores del estudio señalan que hay otros factores medioambientales que pueden contribuir a la artritis reumatoide, incluidos la polución del aire y también factores hormonales.
Sin embargo, subrayan que su estudio aporta pruebas como para recomendar a las personas con un historial familiar de artritis reumatoide que dejen de fumar.