Dar de mamar
Biológicamente, la mama es una glándula sudorípara modificada y su función primordial es la producción de leche para amamantar. Así, los pechos mantienen un volumen considerable, que aumenta casi un tercio durante los períodos de lactancia. Los estímulos hormonales de la menstruación, embarazo y maternidad, los tratamientos hormonales y la obesidad, provocan el aumento de su tamaño.
Riesgos
Casi el 50 por ciento de los cánceres de mamas se desarrollan en mujeres sin indicios. Por eso, hay que estar alerta ante los factores de riesgo de desarrollar la enfermedad, como lo es la edad (el 80 por ciento de los casos se dan en mujeres de más de 50 años), los factores genéticos (antecedentes familiares), la primera menstruación (antes de los 11 años), el no haber tenido embarazos y la menopausia después de los 55 años. Desde el punto de la vista de la salud, todas las mujeres a partir de los 20 años debemos incorporar una rutina de control de las mamas. Tomar conciencia de esto es la mejor forma de cuidarte.